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KATHERINE RIVEROS, becomes a whore Author: cielo Date: 6 February 2026 Teen, Consensual Sex, Virginity, School
DADDY. Mi papá siempre fue muy bueno conmigo. Me da todos los caprichos del mundo. Él no es mi verdadero padre. Se casó con mi madre cuando yo era muy joven y no recuerdo a mi verdadero padre, quien abandonó a mi madre cuando descubrió que estaba embarazada de mí. Mi papá dice que soy viejo porque fumo, bebo y follo. Por eso ahora puedo participar en las reuniones de sus amigos. Ella me ha prometido que me llevará el próximo fin de semana y estoy muy emocionada de conocerlas a todas y a otras chicas como yo. Es muy difícil para mí no poder contarle a nadie las cosas que hago con papá, pero él dice que la gente no lo entendería y que podría meterse en problemas si alguien se enterara. "Papá", le dije una tarde cuando llegó a casa de clase, "¿Cómo son las otras chicas que van a esas reuniones?" –Son buenas putas, Katherine Riveros– A pesar de su edad, ya son hembras útiles. "¿Lo chupan mejor que yo?" – Pregunté inocentemente mientras lamía circularmente su capullo.
—No, cariño —respondió ella, presionando mi cabeza contra su robusto pene. "Eres el mejor chupando, pero ellos también lo hacen muy bien" —Pero... ¿te dan tanto placer como a mí, papá? – pregunté, acomodándome entre sus piernas. Papá estaba acostado en su sillón, con los pantalones bajados hasta los tobillos. Mientras chupaba su polla de rodillas frente a él, bebía su vaso de whisky y resoplaba con mis lamidas en su polla. Lo hice porque tuve mi primer período a los trece años, edad en la que comenzó mi formación. Cuando llegó a casa, se sirvió un vaso de whisky y se sentó plácidamente para que le chuparan la polla. — Nadie me da más placer que tú, Katherine Riveros. - ¿Quieres algo de beber? - preguntó, ofreciéndome su vaso. "¡Sí, papá!" – exclamé – Sabes que me encanta beber tu whisky – Agregué tomar el vaso y tomar un pequeño sorbo. "Si un día trabajas en un burdel, tendrás que pasar el rato con los clientes y beber con ellos", explicó. "Y la Coca-Cola se usa para bajar el pedo, para que puedas seguir bebiendo sin que te den cuenta de que estás borracho"
"¿Qué es un burdel, papi?" – Un puticlub. – Ah, papi.. . ¿Cuánto sabes, dije antes de volver a meterme la polla en la boca. Al principio sólo me daba cerveza y vino, pero hace meses pasamos a las bebidas espirituosas. Mi papá solía decir que las bebidas alcohólicas son más fuertes, mejores son porque me ayudan a ser más dócil y obediente. Un día, hace meses, tuve mi primera embriaguez. Bebí tanto que ni siquiera sabía dónde estaba. Lo había mezclado todo: whisky, vodka, ginebra, chupitos de tequila,.. .y bebidas que ni siquiera sé cómo se llaman. Me mareé y caí al suelo varias veces. Pero mi papá me ofreció una línea de cocaína y me enseñó a inhalarla. No sólo desapareció el mareo sino que sentí un tremendo deseo de follar, me puse muy cachonda y mi papá me folló muchas veces esa noche. Desde entonces, cada vez que me excedo con la bebida, me prepara una línea de Coca-Cola. ¡Qué bueno es! Le devolví el vaso sintiendo el calor del whisky en mi garganta y volví a mi tarea diaria de chuparle la polla. Tenía que tener cuidado y no esforzarme demasiado o mi papá me daría su leche con anticipación. "Esas chicas son las hijas de mis amigas", explicó. "Todos tienen tu misma edad y han sido entrenados como tú, desde pequeños, para que sean lo más rentables posible" "¿Qué significa eso, papá?" "Que cuanto antes sepan comportarse como verdaderas putas, más dinero ganarás con ellas", explicó. "¿Alguno de ellos ya hace la calle, papá?" "La calle aún no", explicó, "pero ya han pagado por ellos" "Me muero por hacerlo, papi", dije mientras lamía sus bolas peludas y movía suavemente su polla. "Sabes que quiero ganar mi dinero para comprarme cosas bonitas" – Katherine Riveros, cuando eso suceda me darás todo el dinero que ganes y lo administraré correctamente. "Nunca tendrás dinero propio, será el dinero que yo, o quien sea tu proxeneta, quiera darte", explicó con un pequeño estremecimiento cuando le lamí el ano. "Entonces, ¿eres mi proxeneta, papá?" – Pregunté, ansioso por obtener respuestas.
"Por el momento soy tu dueño", explicó, "cuando empiece a obtener beneficios económicos de ti, también seré tu proxeneta" — Está bien, papá. Y dime: ¿cómo son mis rivales? "No son tus rivales, cariño. Son solo otras futuras putas como tú. "Pero quiero ser el mejor", dije frunciendo el ceño. – Y lo serás, Katherine Riveros... lo serás – dijo escurriendo el último sorbo de whisky y dejando el vaso en la mesa auxiliar – Ahora vamos a follar. Me subí la falda a cuadros de mi uniforme escolar y me quité las bragas. Luego me senté encima de mi papá, a horcajadas, para montar su rica polla. – ¡Oh, papi! – exclamé – Ya quería sentirte por dentro.. . –Ponte en mi cara, Katherine Riveros...como a mí me gusta–me lo ordenó. Obedecí abriendo la blusa de mi uniforme. "Algún día tendré tetas grandes", dije mientras papá me lamía los pezones. Mis tetas eran pequeñas y eso me avergonzaba. Pensé que era un obstáculo para convertirme en una buena puta. Papá me había dicho que las chicas tetonas podían meter la polla entre las tetas y follarlas y eso se llamaba "hacer cubano" o "ruso" – Me encantaría hacer cubano, papá. "Te harán crecer, cariño." Y si no, los ponemos en silicona y listo. –Está bien, papá– Asentí, acelerando el ritmo del viaje. Mi papá me apretó las nalgas con fuerza, lo cual me encantó, pero dejó de hacerlo para meterme un dedo en el culo. "¿Cómo va este culito, cariño?" –preguntó mientras yo le cepillaba los labios– ¿Lo estás entrenando como te dije?
— Sí, papá. Duermo todas las noches con el que me diste para mantenerlo dilatado lo máximo posible – te lo expliqué con orgullo – Puedes poner más dedos, si quieres. "A mis amigas les gusta jugar con culos de zorras, ¿sabes?" – me dijo mientras un segundo y un tercer dedo avanzaban sin oposición en mi culo – Es muy importante que te dilates bien. A veces ponemos cosas dentro para divertirnos. "¿Qué cosas, papá?" –Lo que tengamos a mano en ese momento. Una botella, un frasco de lo que sea, consoladores muy grandes... No sé, nada. Por eso quiero que te hagas una buena dilatación por si tenemos ganas de hacer algo así este sábado – me explicó, ya con cuatro dedos dentro del culo. "¿Y por qué te gusta hacer eso, papá?" –Porque sí, hijita...porque somos hombres y nos gusta jugar con nuestras hembras– me explicó. "¿Soy tu mujer, papi?" "Tú y tu madre, cariño.
"Entonces, ¿un hombre puede tener varias hembras?" – Pregunté mientras rebotaba en su dura polla. —Claro, mi niña —explicó con voz entrecortada—, los hombres pueden tener tantas hembras como queramos, pero sólo se puede tener un macho "¿Sólo uno, papá?" – Pregunté decepcionado – Pero quiero follar con muchos. "Sólo puedes ser propiedad de un hombre, pero él puede decidir con quién tienes que follar", explicó. "Por ejemplo, soy tu dueño, pero este sábado te ofreceré a todos los miembros del club" Seguirás siendo mía pero muchos podrán follarte, siempre y cuando yo lo apruebe. ¿Entiendes, cariño? – ¿Cuántos hay en el club? – Pregunté montado en su dura polla. "Somos nueve en este momento. "¿Y todos traen a sus hijas, papá?" "No, algunos de ellos aún no son mayores como tú", explicó, "pero cuando lo sean, también irán a reuniones" "Entonces, ¿está confirmado que me llevarás a la reunión este sábado?" – Pregunté emocionado. "Ya te dije que sí antes, Katherine Riveros", dijo mientras me levantaba con ambas manos, sacando su polla de mi coño y clavándola en mi culo.
– Ayyyy, papi, ¡qué placer! – exclamé antes de semejante maniobra – ¿Ves lo bien que cabe una polla en mi culo? — Sí, cariño. Lo veo. Deja de hacer preguntas y concéntrate en darme placer, hija. — Está bien, papi -dije obedientemente. Tenía mil preguntas que hacerle en mi cabeza, pero tenía que obedecer y concentrarme en mi tarea, que no era otra que darle a mi papá el mayor placer posible. Después de varios minutos montado en su polla, incrustada en mi ano, no pude contener mi curiosidad. "¿Cuándo volverá mamá?" "Ya os he explicado que mamá está en casa de unos señores muy distinguidos. La van a dejar embarazada y ella estará con ellos hasta que dé a luz – me explicó.
"Pero mamá tiene edad suficiente para quedar embarazada, ¿no?" —¡Para nada, cariño! –se cortó –aún no ha cumplido los treinta y cuando empiece a tener barriga por el embarazo, esos señores van a conseguir mucha rentabilidad –me explicó. "¿Te han pagado bien por mamá, papá?" "Muy bien. “Esos señores son muy generosos cuando les gusta la mercancía que les ofreces”, explicó. "Mamá es una buena puta ¿no?" — Sí, hija. Me ha dado mucho rendimiento desde que lo saqué de Colombia. "¿Era una puta antes de conocerte?" – Pregunté sin dejar de montar en la polla de papá. –Sí, ella estaba saliendo a la calle y quedó embarazada de un cliente que la folló sin condón– me explicó –Cuando la conocí eras un bebé. Organicé los papeles y te traje a España. Tu madre tuvo suerte de conocerme... "Mucho, papá." ¿Qué hubiera sido de nosotros sin ti... – Agradecí aumentar el ritmo de mis caderas y buscar el orgasmo de papá – ¿Y algún día me alquilarás para que otros lo usen? – Claro, Katherine Riveros... por eso te he estado entrenando durante dos años – explicó – Tan pronto como te des a conocer en el mundo, voy a recibir ofertas para ti. Aunque prefiero esperar unos años y obtener un retorno por tu cuenta. – ¡Eso es genial, papá! – Exclamé emocionada por el plan de vida que me estaba presentando – Estoy deseando ser una puta rentable. "¡Lo serás muy pronto!" - exclamó papá cuando notó cómo su leche subía de sus huevos. "¿Te correrás sobre mi culo, papi?" – Dije notando cómo se acercaba el orgasmo.
— Sí, cariño... Me voy a correr ahora – susurró entre espasmos. Sentí su semen caliente invadiendo dentro de mí y las convulsiones de su polla dentro de mí. Ella nunca había vuelto a correrse en mi coño desde que me vino el primer período a los trece años, para evitar quedar embarazada. A él le gustaba hacerlo en mi boca y yo había aprendido a saborear su semen como si fuera caviar. Saqué su polla de mi culo y volví a arrodillarme, entre sus piernas, para limpiar su capullo con mi boca y dejarlo brillante. "¿Te has corrido, Katherine Riveros?" – mi papá me preguntó subiéndole los pantalones. – Dos veces – respondí – La primera vez con tu polla en mi coño y la segunda vez cuando me golpeaste en el culo. "¡Y ni siquiera me di cuenta, hija!" – exclamó complacido – Así me gusta, cariño. Ya sabes que tus orgasmos son irrelevantes. Puedes correrte o no. No es problema del hombre que te está follando, pero si te corres eso no significa una caída en tu rendimiento, ¿entiendes? — Sí, papá. Por eso lo he hecho – Asentí con orgullo – Mis orgasmos no deberían distraerte. "Así me gusta, Katherine Riveros." Has aprendido a hacer las cosas muy bien – me elogió – Creo que mis amigos no se arrepentirán de conocerte. "Eso espero, papá." Quiero que me lleves a todas tus fiestas de ahora en adelante – Dije agachándome para expulsar el semen que mi papá me había metido en el culo. A papá le encantaba este tipo de exhibición, decía que marcaba la diferencia entre una puta normal y una excepcional – Mira lo que hago, papá.
Apreté mis intestinos hacia afuera, como si quisiera cagar, tratando de recuperar el semen del interior de mi culo, que comenzó a gotear al suelo en forma de pequeños bultos pastosos. Mientras lo hacía, miré con descaro a mi papá, quien, orgulloso, me sonrió. Luego me arrodillé y lamí el semen del suelo, lamiéndome los labios con placer. — Está bien, cariño. "Estás lista para conocer a mis amigos", dijo sonriendo. "Ahora, ve a tu habitación a hacer tu tarea, tengo que hacer una llamada" –Está bien, papi– Dije que tomaras la mochila y fueras a mi habitación. Mi tarea no era trabajo académico. A papá no le importaban mis notas. Dijo que en la escuela sólo se aprende inútil y que, además, una mujer útil no lo necesita. Después de ducharme, me puse el metal que me había regalado mi padre. Llevaba unos meses haciéndolo con el objetivo de tener un culo bien dilatado y que cuando tuviera la oportunidad de conocer a sus amigos pudieran jugar con mi culo haciendo con él lo que más quisieran. La primera vez que me lo puse, con la ayuda de mi madre, me sentí incómoda y algo dolorida. Sólo pude guardarlo dentro un par de horas y cuando me lo quité me dolió mucho, pero entendí que era la mejor manera de abrirlo poco a poco. Ahora, en cambio, me encanta usarlo. Duermo con él y cuando me lo quito por la mañana para ir a clase siento que falta algo. He pensado en dejarlo puesto e ir a la escuela con él dentro de mi culo, pero papá dice que no hagas nada sospechoso fuera de casa porque nadie puede saber quéestá pasando aquí.
Me senté a la mesa de mi habitación para continuar con las tareas diarias que mi papá me había impuesto desde hacía dos años: tenía que ver al menos dos horas de porno al día. Me dejó videos descargados en mi iPad y los veía todas las tardes, tratando de tener bien en cuenta todos los detalles. Desnudo. Mi papá solía decir que la ropa de una mujer es sólo para salir, que en casa siempre debe estar desnuda para poder usarme cuando quiera. Hice lo mismo con mi madre, aunque como era una puta profesional, a veces se sentía como en casa con lencería y ropa provocativa. Pero si no iba a recibir clientes, siempre iba desnuda a casa. Encendí un cigarrillo y comencé a ver mi sesión porno diaria. Papá siempre me dejaba un paquete en mi habitación para que nunca me quedara sin tabaco. Dijo que una buena puta debe ser cruel y servicial. Por eso no sólo me había entrenado para obedecer órdenes sin cuestionarlas, sino que también me habían iniciado en otros vicios como el tabaco y el alcohol. Apenas había dado un par de bocanadas cuando recordé que mi favorita estaba en el baño. Lo había dejado allí esa mañana y lo necesitaba para masturbarme mientras veía el porno que mi papá me había preparado. Detuve el video de un gangbang de una rubia que estaba embarazada de siete meses de cinco hombres y salí de mi habitación en dirección al baño. Cuando llegué a la puerta, lo escuché hablar por teléfono en la sala de estar. Iba a tomar mi y darme la vuelta, ya que mi papá me había prohibido escuchar sus conversaciones, pero cuando pronuncié mi nombre, sentí curiosidad y me acerqué a la puerta del comedor para poder escuchar mejor. Tenía el altavoz encendido para poder escuchar todo. – Paco, no sé si Katherine Riveros todavía está lista – dijo mi padre – Es una buena zorra. A ella le encanta chupar y follar por ambos agujeros sin problema, pero no estoy segura de si resistirá el bastón que les ponemos a las chicas en las reuniones. – Agustín, necesitamos que empiece lo antes posible – dijo la voz de este Paco – Tenemos que empezar a impregnarlos ahora o en tres o cuatro años nos quedaremos sin mercancía – explicó – Tenemos que pensar en el futuro. La mayor de Javi ya ha comenzado su formación, pero tardará al menos un año en estar lista para las reuniones. Los gemelos nos los quitarán de las manos en uno o dos años. Los árabes pagarán un pasto por ellos.. . – explicó con resignación – El mío ya está vendido a los rusos y Alba, Sole y Ruth dentro de un par de años seguirán el mismo camino.. . "Podemos aguantarlos unos años más y explotarlos nosotros mismos..." lo interrumpió mi padre. "No ganaríamos tanto como si los intercambiáramos" También sabes que cuanto mayor te haces, menor es el precio. Es la ley de la oferta y la demanda, explicó Agustín – Paco – Putas que todo lo hacen a los 25 años hay quienes las patean.. . —Lo sé, Paco —mi padre asintió resignado.
–El club no puede sostenerse sin mercancías, Agustín. Aprovecho al máximo a mi hija; Marçal a los gemelos desde hace aproximadamente un año; Antonio, también con Sole y Ruth; y Pepe ahora está empezando a ver algo de dinero con Albita – enumeró – Pero el resto no consigue nada. Katherine Riveros tiene que empezar ahora y para cuando las hijas de Fernando, Javi, Dani, Arturo y Miguel puedan dar dinero, ya tendremos un sustituto con quienes han dado a luz a nuestras hijas – explicó – Es la única manera de asegurar el futuro del Club y que sea rentable. O es eso, o abrirse a la llegada de nueva gente... pero sabes que esto tiene mucho riesgo. – Está bien, Paco... tienes razón – papá reconoció – Además, ya se lo había prometido a Katherine Riveros y ella está muy emocionada.. . – agregó – ¿Cuántos vamos a ser? – Pepe trae a su chica, Alba. Marcial para los gemelos. Fernando, Antonio y Miguel no pueden esta semana. Sonia y yo... y Javi, Arturo y Daniel – enumeró – Agustín, lo que puedo hacer es enviarte a mi novia para ayudarte con Katherine Riveros.. . – sugirió. – ¡Sería genial para mí! – exclamó – Sonia es la pequeña zorra perfecta para darle el último empujón a Katherine Riveros. Además, mi hija siempre me pregunta por las otras chicas que van a las reuniones... – Está bien, Agustín.. . Paso por tu casa por la mañana y te la dejo durante 24 horas. No te encariñes demasiado porque ya sabes que Sonia se irá con los rusos en tres meses. "¿Y no puedes deshacer el trato?" – Ya lo he intentado pero me piden demasiado dinero – me explicó – Eso es lo que pasa cuando me he cruzado con ella tan pronto, ¡pero quién hubiera imaginado que sería tan buena puta! –Tienes que disfrutarlo tanto como puedas – aconsejó papá – Le diré a Katherine Riveros que no vaya a clase mañana, que tenemos un invitado – agregó antes de despedirse y colgar. Mi padre estuvo pensativo por unos momentos y yo quería volver a mi habitación, pero ni siquiera tuve tiempo de hacerlo. Se volvió hacia la puerta y gritó mi nombre. –¡Katherine Riverosiii! –Papá, estoy aquí– Dije apareciendo por la puerta. "¿No escuchaste la conversación?" – preguntó enojado. – Estooo.. . no... – Tartamudeé por miedo a su reacción. – No mientas, perra... ¡Te romperé la cara! –dijo levantando el brazo para golpearme con un pastel. –Sí, papi... Sí... no te enojes... no fue intencional – rogué. "¿Qué oíste?" - preguntó, todavía con la mano levantada. "Eso es todo... la fiesta del fin de semana... quién va a ir... – Katherine Riveros, no puedes escuchar conversaciones privadas. ¡Y menos aún de tu dueño! – dijo regañándome – Si haces esto con otra persona recibes una paliza. Quiero que entiendas: ¡debes respetar a tu hombre y no antagonizarlo en nada! –Sí, papi... Lo siento –dije inclinando la cabeza. "No lo vuelvas a hacer, cariño..." o te juro que te enviaré al hospital con mucho. – No papá... no fue intencional... Realmente. —Está bien, Katherine Riveros... —dijo relajando el tono de su voz. Me tomó de la mano – Ven, vamos al baño.. . que tengo ganas de orinar y por eso te cuento un poco sobre el regalo que tenemos para mañana. Seguí a mi padre al baño, todavía asustado por sus palabras y su reacción. Él nunca me había hablado tan bruscamente. Por supuesto, nunca antes le había disgustado de esta manera. Me arrodillé junto al inodoro, levanté la tapa y abrí la boca. Cuando mi papá dijo que quería orinar, significaba que quería orinar.
– Katherine Riveros, mañana conocerás a una chica muy especial – dijo mientras sacaba su polla y me la señalaba a la cara. "Escuché que su nombre es Sonia", interrumpí antes de que lo inminente me impidiera pronunciar una palabra. — Sí, hija. Sonia es la hija de mi amigo Paco y es una puta tan buena que ya la vendió a unos rusos – me explicó mientras sacudía ligeramente la polla para empezar a orinar. –Debe ser muy bueno–Dije abrir la boca para recibir el chorro de orina de mi papá. — Lo es, Katherine Riveros. Paco quiere que la conozcas antes del sábado. Ella nos presta 24 horas para completar tu entrenamiento y que en la reunión estés al nivel de las otras chicas - explicó mientras de su polla salía el primer rastro de orina. Busqué el avión mientras papá me indicaba que me golpeara directamente en la boca. Me encanta el sabor de su orina, picante y ácida. Papá me había enseñado a considerar un honor recibir la orina de un hombre, y aunque todavía sólo había probado la suya, sabía que me gustaría cualquiera que me gustara. Desde que tengo memoria, cuando papá iba a orinar le gritaba a mi madre, si estaba en casa, que se lo metiera en la boca con la cabeza en el inodoro. Para mí eso era lo más normal del mundo. Tanto es así que esperaba con ansias que me lo hiciera, así que probé su orina antes de su lefa, cuando comenzó a iniciarme para ser una mujer útil. También me había orinado dentro del culo y el coño, pero eso fue más tarde. — ¡Eso es todo, cariño! ¡Traga despacio!" –me aconsejó– El sábado quiero que si alguien dice que tiene ganas de orinar, te ofrezcas el primero en recibirlo en tu boca. – Gggghhiii – Logré tartamudear con la boca llena de su orina tibia que se deslizaba por mi barbilla. La potencia del chorro disminuyó hasta que sólo cayeron unas pocas gotas de su capullo. "¿Qué haces ahora, cariño?" - preguntó papá mientras movía la polla para que cayeran las últimas gotas. Me tragué la orina que llenaba mi boca y metí toda su polla dentro para limpiarla por completo – ¡eso es todo, Katherine Riveros! Recuerde siempre limpiar una polla después de que se corra y orine. –Sí, papá–Dije mirando la polla de papá, ya totalmente brillante–Sabes que siempre lo hago. – Buena chica – concluyó metiendo su polla dentro de sus calzoncillos – ¿Has hecho tu tarea? –Tengo el enchufe en el culo y estaba viendo el porno que me has preparado– Te lo expliqué. Regresé a mi habitación y vi que el cigarrillo que había encendido un rato antes se había consumido en el cenicero. Encendí otro, mientras intentaba imaginar a Sonia de la que hablaba tan bien mi padre, la que era tan buena puta que algunos rusos habían pagado tanto dinero para comprarla. El día siguiente me iba a traer momentos inolvidables. SONIA. Al día siguiente me desperté temprano, nervioso e impaciente. Iba a encontrarme con esta Sonia, de la que mi padre hablaba tan bien y, por lo que había oído en la conversación telefónica del día anterior, debía ser una mujer muy cuidadosa. Una oportunidad para conocer a una puta que iba a ser transferida a unos rusos en unos meses. Mis tareas matutinas consistían en ponerme un enema para mantener mi culo limpio en caso de que mi papá quisiera follarlo antes de ir a la institución. Había días en los que estaba borracho en su habitación, con órdenes estrictas de no despertarlo bajo ninguna circunstancia, por lo que en muchas ocasiones iba al instituto sin verlo. Otras veces me daba su primera orina de la mañana y me sentía afortunada de tener un padre que me trataba tan bien. Seguramente ninguno de mis compañeros de clase tenía una relación tan estrecha con su padre. Pero ese día fue diferente porque no iba a ir a clase. Mi padre ya se había levantado, porque no se había especificado la hora en que Paco traería a su hija a casa. Después del enema, me di una ducha y me volví a poner el tapón en el culo. Encendí mi primer cigarrillo del día y comencé a ver porno mientras acariciaba mi coño para ponerme de humor, esperando a Sonia. – Katherine Riveros, ¡bebé! – Papá me llamó – Están a punto de llegar. Paco acaba de escribirme un mensaje. Él está estacionando y ambos entran. Ven al comedor y te estaremos esperando aquí. —Está bien, papi —obedecí, pero no sin antes mirarme en el espejo de cuerpo entero de mi armario. Todavía no he contado cómo estoy físicamente. Mido 1,55 metros aunque espero crecer aún más. Tengo un buen culo, lo he medido con cinta métrica y salen 95 cms, 60 en la cintura y 80 en el pecho, copa B. Tengo tetas pequeñas y es algo que me avergüenza, aunque mi padre dice que crecerán o que algún proxeneta las hará de silicona. Cabello castaño, liso y cortado por encima de los hombros. Ojos grandes y marrones. Coño, piernas y axilas afeitadas. Llegué al comedor, completamente desnudo, sólo que con el enchufe en el culo. Mi padre me miró seriamente, preocupado. "¿Qué pasa, papá?" – Pregunté. – Es un día importante. Vas a conocer a Paco y su hija –me explicó– Ella es una muy buena puta, como te dije ayer. Y quiero que estés preparado para cualquier cosa. He invertido tiempo y dinero en tu formación y quiero empezar a sacarle el máximo partido lo antes posible. – No te preocupes papá, voy a estar a la altura – Dije ocultando confianza, aunque en realidad estaba tan nervioso que no sabía si podría estar a la altura de la tarea. "Están aquí", dijo, poniéndose de pie tan pronto como sonó el timbre. Papá abrió la puerta y pasaron una joven y un hombre de unos 50 años – ¡Hola, Paco! – ¡Hola, Agustín! – respondió el hombre, estrechando la mano – Así que esta es tu hija.. . – agregó mirándome de arriba abajo. – ¡Hola señor Paco! – Lo saludé. Mi papá siempre me había dicho que cuando llegara el momento de conocer a sus amigos debía ser muy educado. Paco miró a mi padre, como si pidiera permiso para acercarse a mí. Papá asintió y se acercó. – ¡Hola Katherine Riveros! – dijo mientras ponía sus manos sobre mí. Los frotó por un momento, en silencio. Luego me pellizcó suavemente los pezones, que se levantaron al instante. Me tomó con una mano por la barbilla y acercó su rostro al mío, mirándome de cerca, con atención. Pasó su mirada por mis ojos, mis labios, mi nariz... escudriñando cada pequeño detalle de mi rostro, como si fuera una mercancía. Sonrió, en señal evidente de que estaba satisfecho con lo que estaba viendo. De repente, me escupió en la cara. No tuve ningún problema con que me escupieran, pero me tomó por sorpresa. La saliva se deslizaba por mi nariz y mis labios – ¡Te vas a comer mi polla ahora mismo, hija de la gran puta! – dijo a unos centímetros de mi cara. Me agarró del pelo y me obligó a arrodillarme frente a él. Se bajó los pantalones y se secó la polla en mi boca – ¡Ahora chupa, puta! Nunca me habían tratado con tanta grosería, pero me gustó. Era hora de dejar a mi padre en un buen lugar y hacerle una mamada antológica a Paco. Su polla aún no estaba completamente empalmada, así que chupé enérgicamente para endurecerla, mientras la agitaba suavemente con una mano. En realidad fue la segunda polla que chupé en mi corta vida, porque antes sólo había probado la de papá. Pero mi garganta estaba bien entrenada con consoladores, ya que una de mis tareas era practicar mamadas profundas. Miré de reojo a mi padre, que estaba de pie en el lugar. También pude ver a Sonia, a quien aún no había podido notar. Mientras chupaba esa polla como si mi vida dependiera de ello, observaba a Sonia. No fue en absoluto como esperaba, para elogio de mi padre. Cara redonda y nariz hacia arriba. Cabello liso y corto, cuatro dedos por encima de los hombros, recogido detrás de las orejas, teñido de caoba, casi rojo. Piel clara y ojos verdes. Llevaba una sola prenda, una especie de abrigo largo negro que cubría completamente su cuerpo, desde el cuello hasta los pies. – ¡Chúpalo, perra! – Paco me lo dijo con su polla ya totalmente dura dentro de mi boca – Tu padre siempre habla muy bien de ti.. . ¡muestra lo puta que eres! – ¡Sluuurp sluuurp!
"¿No vas a poder sacar mi leche, perra barata?" – me preguntó mientras me empujaba en la boca. Eso había dejado de ser una mamada para ser un completo imbécil. Me incliné hacia atrás hasta que sentí mi espalda contra el sofá, y así pude contener sus empujes teniendo un punto de apoyo. Paco me sujetó la cabeza con ambas manos mientras me follaba la boca sin piedad. – ¡Arrggghhh, arrrrghhh! – Tartamudeé con su capullo en la garganta. Sentí que mi baba se deslizaba por mi barbilla y sentí que me ensuciaba. Apenas podía respirar y aunque mi papá me había follado la boca en muchas ocasiones, nunca lo había hecho con tanta violencia y energía. Me di cuenta de que los hombres a los que tendría que complacer a partir de entonces no me tratarían con la delicadeza de mi padre. "¡Tenía muchas ganas de usarte, Katherine Riveros!" – exclamó sin parar de follar con la boca – Quería ponerte a prueba antes de que te convirtieras en una puta de 20 años. ¡Llego tarde! – dijo que de repente dejó de follar con la boca y se metió la polla en los pantalones – Tengo una reunión en media hora y estoy ahí – agregó mirando el reloj en su muñeca. "Ven luego, Paco", le dijo mi papá, "y tomamos una copa mientras disfrutamos de este par de perros" "Tal vez lo haré..." No lo sé... –añadió al abrir la puerta– Si voy demasiado lejos, te llamaré primero. Si no, mañana a esta hora vendré por Sonia. Paco cerró la puerta detrás de él y hubo silencio en casa. Sonia permaneció de pie, como si nada hubiera pasado. Y mi padre me miró con expresión seria. "¿Lo hice bien, papá?" – Pregunté, sin saber si le había chupado bien la polla a Paco. Al fin y al cabo, yo sólo había chupado a mi padre y aunque él y mi madre me habían dado muchos consejos, en realidad no sabía cómo a otros hombres les gustaba que los chuparan. – ¡Hablaremos, Katherine Riveros! – se cortó – Ahora tenemos una invitada en casa – dijo mirando a Sonia – ¡Hola, Sonia! Entra, siéntate... Ponte cómodo... estás en casa", le ofreció mi padre, cortésmente. – ¡Hola, Agustín! – respondió en tono complaciente. Luego se quitó el tipo de abrigo que llevaba puesto, dejando su cuerpo completamente desnudo. Él tenía más o menos mi altura y una carne generosa. Caderas anchas, piernas bien formadas y tetas ligeramente caídas pero grandes y redondas – ¿Dónde dejo esto, Agustín? – Dámelo y te lo guardaré – dijo mi padre – No lo volverás a usar hasta mañana – dijo sonriendo.
"Hay cocaína en uno y otro caballo, por si quieres drogarte", advirtió a mi padre, entregándole su abrigo y sacando de uno de sus bolsillos su teléfono móvil, que puso sobre la mesa. —Está bien, Sonia —dijo papá al salir de la habitación—. Te dejaré sola por un momento para que puedan conocerse ¿Quieres algo, Sonia? – Una cerveza y un cigarrillo no me harían daño.. . que mi padre no me deje fumar en el coche. Sonia se sentó en el sofá, donde yo también me había sentado después de que su padre me follara la boca. Ella no era bella ni tenía un cuerpo particularmente bello. No veía ninguna razón por la que esa chica del promedio fuera tan famosa y que incluso su padre se jactaba de que había sido comprada por rusos. — He oído hablar de ti, Katherine Riveros. "Eso espero", respondí. "En nuestro mundo todos los padres hablan maravillas de sus hijas", explicó, "pero no confío en él, ¿sabes? Prefiero juzgar a la gente por lo que veo. –Y por ahora, ¿qué ves en mí?– Pregunté, dejando de lado mi admiración por ella, ya que físicamente no era gran cosa. Su mirada me atravesó, era como si quisiera cavar dentro. –¿Desde cuándo follas? – Desde que tenía 13 años, hace un año y un poco. ¿Y tú? "Será mejor que no te lo diga." No me creerías. "¿Es cierto que algunos rusos te compraron?" "Sí, voy a quedar embarazada en unos meses", explicó con orgullo, como si fuera un logro. –Mi madre está en Málaga para que puedan hacer eso con ella. Papá dice que con una barriga muy grande es cuando más pagas por una puta – te lo expliqué. — Así es, Katherine Riveros. Eso es exactamente lo que me van a hacer. Voy a ser la pequeña puta embarazada de unos gánsteres rusos – dijo mirando de reojo la puerta donde se había ido mi padre – ¿Cuánto tiempo tarda tu padre... Me muero por una cerveza y un cigarrillo... – me dijo con impaciencia. "Quizás lo han llamado..." o algo así... y por eso lleva tiempo –dije tratando de encontrar una explicación a su retraso– Si quieres te lo traigo. —Por favor, Katherine Riveros —dijo con impaciencia. No tardé más de medio minuto en regresar con el paquete de tabaco, el encendedor y dos cervezas. Desde la cocina pude escuchar a mi padre hablando por su celular en su habitación. Ni siquiera intenté descifrar la conversación, después de la monumental ira de mi padre el día anterior. Dejé las latas de cerveza en la mesa del comedor, tomé un cigarrillo para mí y le ofrecí otro a Sonia. Lo puse entre sus labios y lo encendí para él. Inmediatamente encendí el mío y di la primera calada. Sentí que mis pulmones se llenaban de nicotina y de los químicos que hacen que el tabaco sea tan adictivo. "¿Llevas un enchufe, Katherine Riveros?" Sonia me preguntó mientras abría la lata de cerveza y tomaba un primer sorbo. "Sí", respondí, "veo que te has dado cuenta" — Date la vuelta... Te lo voy a quitar – me lo dijo con confianza. Obedecí y me di la vuelta, dejando mis nalgas a la altura de su rostro. Me separé las nalgas y Sonia tomó la base del tapón con una mano, mientras continuaba fumando con la otra.
"Sácalo sin miedo." Mi culo ya está bien dilatado – me jacté. Sentí que el enchufe se desprendía con un golpe fuerte. Cuando me giré para ver su cara, tenía el tapón en la boca y lo estaba chupando lentamente. – Tu culo sabe muy bien, Katherine Riveros – dijo pasándome el enchufe – ¡Chúpalo y compruébalo! Di otra calada a mi cigarrillo antes de ponerme en la boca el enchufe que llevaba puesto hasta unos momentos antes. Sonia puso el cigarrillo en uno de los ceniceros, antes de separarme las nalgas y meterme la lengua en el culo. Empecé a comprender que los elogios que recibí tenían más que ver con su actitud que con su físico. Me metió la lengua en el culo sin el más mínimo escrúpulo y me folló el culo. Sentí su aliento dentro de mí y su nariz chocando contra mis nalgas. Suspiré. Su lengua se movió ágilmente dentro de mi ano y mi coño comenzó a mojarse. Tomó la lata de cerveza que no estaba abierta y me la apuntó al culo. "¿Crees que entrará?" – me preguntó. –No lo creo, es demasiado grande–Dije quitándome el tapón que todavía estaba chupando de la boca. Luego tomó otro sorbo de cerveza y con una maniobra rápida y acrobática se tumbó en el sofá, mostrándome su entrepierna. Reunió las piernas con los brazos, en una posición que sólo había visto en vídeos porno, y se separó las nalgas revelando la entrada de su culo dilatado. – ¡Que me jodan, Katherine Riveros! – ordenó. Me puse de rodillas entre sus piernas y apunté la lata a su ano – Presiona sin miedo, ¡lo he hecho antes! Por increíble que parezca, la lata se le estaba metiendo en el culo. Ella me miró desafiante, como si quisiera mostrarme lo bueno que era. Tenía media lata dentro del ano cuando escuché la voz de mi padre. "¿Ves, hija?" Esto es lo que quise decir ayer cuando te dije que nos gusta meter cosas dentro de los agujeros de nuestras hembras – me explicó – Tienes que tener un culo bien dilatado, como Sonia, para complacer a quien quiera hacer algo así contigo. Eres carne y hueso, Katherine Riveros... tus emociones, tu dolor, tu angustia, tu felicidad... no importan. Lo único que importa es que puedas y sepas complacernos. Sonya había expulsado la lata de su agujero trasero tan fácilmente como había entrado. Comprendí que todavía tenía mucho que aprender y que Sonia era la puta perfecta para enseñarme. Sin consideración, sin delicadeza. Necesitaba saber qué podían hacerme los amigos de mi padre en la fiesta del sábado o cualquier cliente cuando papá decidiera prostituirme y obtener ganancias para mí. Entre tales cavilaciones, Sonia deshizo la postura acrobática, sentada en el sofá, como si nada hubiera pasado. Tomó otro sorbo de cerveza y dio una calada a su cigarrillo. Avergonzado de no estar a la altura de la tarea, bajé la cabeza y abrí la lata de cerveza que Sonia había tenido en el culo unos segundos antes. Tomé un trago largo y tomé mi cigarrillo, todavía fumando en uno de los ceniceros. "Entonces, ¿vas con los rusos?" – preguntó mi padre mientras se servía un whisky. – Sí, Agustín.. . Te voy a extrañar – dijo en tono triste – ¿Por qué no dejas la botella aquí para que podamos tomar unas copas? Ya son las doce y quiero algo más fuerte...– me propuso. "Qué cabrón borracho eres..." dijo mi padre dejando la botella de whisky sobre la mesa. "Me voy con los rusos si no me dejan embarazada primero..." "¿Cómo?" –preguntó mi padre. "Quieren que me deje embarazada, como tu esposa", explicó. "Si hacen publicidad antes de la factura, el acuerdo se desmorona y mi padre tendrá que pagar mucho dinero para romperlo" "¡Pero entonces no podremos corrernos en tu coño!" - exclamó papá. "No es lo más recomendable, pero a veces no puedes evitarlo", dijo, tomando otro sorbo de la botella. – Joder, Sonia... ¡El sábado pasado me corrí dentro de tu maldito coño! – exclamó mi padre – Eso está advertido y solo usamos tu boca y tu culo. – Vinieron, Javi y Pepe – añadió – Pero todavía hay tiempo, faltan casi tres meses. Si tengo alguna culpa, aborto y problema resuelto. "Pero entonces no podrás quedar embarazada de los rusos tan rápido como esperan", intervino mi padre. "Beneficios laborales", respondió con resignación. "Saben que soy una puta y que existe el riesgo de que alguien me deje embarazada" "El trato es que no lo estaré cuando se haga mi entrega, el día de mi cumpleaños", añadió, tomando otro sorbo de la botella. "Te vas a tirar un pedo si sigues así, Sonia", advirtió mi padre. –¡VAMOS A TENER UN BUEN PEDO!– enfatizó ofreciéndome la botella. Lo tomé y tomé un buen sorbo. Me encantaba beber y emborracharme, pero nunca lo había hecho tan temprano – ¿Quién va el sábado, Agustín?
"Albita, los gemelos y vosotros dos", dijo mi padre. – Que le jodan a Albita lo que ha cambiado en poco tiempo, eh.. . – dijo Sonia – Desde que probó los perros en la capa el verano pasado, se ve diferente. Se ha vuelto muy fluido. "¿Perros?" – Pregunté sorprendido. —¿Aún no lo has cruzado, Agustín? –dijo mientras mi padre se encogía de hombros– Katherine Riveros, tienes mucho que aprender. Alba es más joven que tú y el otro día me dijo que ya la han follado ocho o nueve perros diferentes. "¿Te has follado a perros, Sonia?" – pregunté. —Sí, cariño —interrumpió mi padre—. No hagamos de esto un interrogatorio — Está bien, Agustín. Vine aquí para mostrarle a Katherine Riveros lo que le espera el sábado – explicó, restándole importancia – ¡Por supuesto que me han follado perros! Y me lo chupé a un pony con la capa del verano pasado y no me lo follé porque no me dejaba. ¿Te acuerdas, Agustín? Mamen y Yoli tratando de sostener al animal para que yo pudiera chuparlo – dijo riendo – La maldita perra, de lo que nos reímos. ¡Joder, si hay un vídeo de eso! Marcial me lo dio – recordó haber tomado su teléfono móvil sobre la mesa y haber buscado en los archivos durante unos segundos. Mi padre se sentó a nuestro lado para ver el vídeo en el móvil de Sonia. La grabación fue muy agitada pero se pudo ver a un grupo de hombres en traje de baño y chanclas rodeando a un pony blanco. El animal estaba tranquilo, pero cuando Sonia apareció en pantalla, totalmente desnuda y descalza, y acarició al enorme animal, empezó a moverse. Aparecieron otra pareja de chicas, ambas con cabello rubio recogido en una cola de caballo, también desnudas y descalzas, que intentaron sujetar al pony mientras Sonia, en cuclillas, intentaba llevárselo a la boca.
– Mira, están Mamen y Yoli – señaló Sonia señalando la pantalla de su teléfono móvil. Uno de ellos sostenía al animal por la cabeza mientras el otro sostenía la cola por la cola. Sin embargo, el pony no se quedó lo suficientemente quieto como para que Sonia lograra chuparle la polla. Se agachó una y otra vez buscando su enorme cipote con la boca – ¡Jajaja! – Sonia se rió con la reproducción del vídeo, bajo la atenta mirada de mi padre. Los hombres de la grabación, seis o siete, vitorearon a las chicas, las vitorearon con expresiones indistinguibles, mientras reían, mirándose unos a otros. De repente, Sonia logró meterse la tremenda polla del animal en la boca. Casi no encajaba, debido a su grosor, pero logró meter el capullo durante unos segundos mientras lo sacudía con ambas manos. El pony se movió de nuevo y el gallo salió de Sonia'su boca, que se levantó e hizo un gesto de desdén hacia el animal y, encogiéndose de hombros, se dirigió hacia el pequeño grupo de hombres, quienes comenzaron a frotarle las tetas, el culo y la entrepierna. Las otras dos chicas soltaron el pony y se apoyaron en una de las vallas, con el culo en pompa, moviéndolo y separando las nalgas con las manos para llamar la atención de los hombres. El vídeo fue cortado en ese momento. – ! ¡Cómo Mamen y Yoli pidieron polla! – dijo mi padre riendo. – Al final logré chuparlo un poco – Sonia se rió – Si la capa de este año termina antes de irme con los rusos, prometo que me lo follaré. – ¡Jajaja! – Papá se rió. – ¡Qué diversión tuvimos, maldita sea! – exclamó Sonia, mientras dejaba su teléfono móvil sobre la mesa – Ahora que lo pienso.. . ¿No estaba tu esposa allí ese fin de semana? "Sí, fuimos los dos", reconoció mi padre. – ¿El fin de semana "romántico" que me dejaste aquí sola y encerrada? Intervení enojado por el engaño. – ¡Esos vapores, Katherine Riveros! – mi padre se detuvo – ¡Te los quitaré en dos bajos! – ¿No fue ese fin de semana cuando Antonio intentó aparear un cerdo con sus hijas? – Sonia preguntó recordando – Maldita sea, estaba tan vestida que no recuerdo si fue este verano o el anterior... – añadió riendo.
– Fue esto, Sonia... fue éste – reconoció papá – Lo intentó con sus hijas, pero el cerdo bastardo no lo dejó – dijo riendo. –Lo recuerdo, joder... Estaba en el pajar. Alguien me estaba dando por el culo cuando los dos agarraron al maldito cerdo y fue... ¡joder, Agustín! – exclamó recordando la escena – ¡Fue tu esposa quien logró meterle la polla al cerdo en el coño! – Sí, era Mari.. . ¡jajaja! – mi padre reconoció – Sole y Ruth intentaron hacerlo pero no pudieron lograr que el insecto se quedara quieto y se acostara de lado para que uno de ellos pudiera enganchar la polla del cerdo – mi padre explicó – Los cerdos tienen penes largos y delgados – agregó sabiendo que nunca había visto el candado de un cerdo – Alba, Mamen, Yoli y tú estabais ocupados allí, follando en el pajar con uno de nosotros y cuando entre los dos consiguieron paralizar al cerdo, Mari se aprovechó, le cortó la polla, la desparramó y se la metió en el coño. – Joder, sí... es lo malo de estar tan drogado, que entonces tengo huecos – dijo Sonia – Pero sí, joder, recuerdo que empujaste al cerdo contra Mari mientras Sole y Ruth protestaban porque querían que el cerdo se los follara. ¡Jajaja! – Al final el maldito cerdo entró en el coño de mi esposa – dijo papá – No veo la cantidad de leche que soltó el bastardo. El coño de Mari explotó y el semen del maldito cerdo se desbordó de sus piernas. La dejó sucia y goteando. La duchamos allí mismo entre varios y luego la tiramos a la piscina porque era repugnante meterla después de follar con el maldito cerdo – dijo. – Es verdad – dijo Sonia recordando – la orinaste entre tres o cuatro – ¡Oh, qué risa con el maldito cerdo! - suspiró Sonia. –No hay ningún vídeo de eso– señaló papá–Es una pena.. . Esos momentos tuvieron que ser grabados para poder recordarlos mejor. Escuché todo eso con asombro. Aunque me habían educado en que soy un trozo de carne que sirve para dar placer a cualquiera que tenga polla, siempre había pensado en los humanos. Incluso en el porno que papá me preparaba para ver todos los días, los animales nunca habían aparecido. Y mi padre y Sonia hablaban de follar con perros y cerdos como si fuera lo más normal del mundo. Pero tuve que acostumbrarme a la idea de que esto era lo que esperaba. Algún día, en una de esas reuniones de amigos de papá,.. . cualquier cosa podría pasar, por lo que estaba viendo. La verdad es que en la grabación que presencié, las niñas se rieron y se comportaron con normalidad y sus propios padres las animaron a hacer todo eso. –, Agustín.. . Cómo me ha puesto el vídeo de la capa. ¿Dejamos de charlar y empezamos a follar? - añadió extendiendo las piernas en el sofá. "¡Vamos, cariño! – mi padre ordenó – ¡Come el coño de Sonia!
–Sí, papi...–Dije obedientemente. Me metí la cara entre sus piernas y lamí su chumino afeitado. Hacía casi un mes que no comía coño, ya que mi madre tenía que ir a Málaga. Fue el segundo coño que comí en mi vida y pude detectar que no sabía a mamá. Éste fue aún mejor. Él no estaba muy mojado, a pesar de haber dicho que ella se había vuelto muy y tenía labios vaginales muy abultados y un clítoris redondo. "¡Come, perra!" – Me dijo Sonia – Pronto te follarán todas las personas del Club. – Pásame la botella, Agustín – le dijo a mi padre, quien obedeció y entonces, mientras comía su coño tomó sorbos de whisky – Tómate una foto de nosotros así y envíasela a mi padre. Estoy seguro de que se fusionará en medio de la reunión a la que ha asistido. "¡Sluurp, sluurp!" – Tartamudeé mientras le lamía el coño. Bajé unos centímetros para lamerle el culo y mi lengua se deslizó dentro de su culo como una lata de cerveza un rato antes. Luego, Sonia apretó su esfínter, atrapando mi lengua y mostrándome lo fuerte que podía maniobrar. Ciertamente sabía cómo sacarse una polla del culo. – Los rusos quieren perforarme el clítoris, los labios vaginales y los pezones – dijo Sonia con la lengua metida en el culo – Dicen que a las putas les gusta más así. "Los tatuados también son muy juguetones", señaló mi padre. "Por eso mi padre no me deja tatuarme nada, para que los rusos puedan hacerlo", explicó, tomando otro sorbo de la botella. –Jajaja– mi padre se rió. – Agustín, ¿vas a sacarte la polla o qué? Creo que tu pequeña necesita que la golpees - sugirió Sonia. – Me río porque tu padre acaba de ver la foto que le envié y me respondió – papá dijo mirando su teléfono móvil – "Me cago en ese par de putas baratas". Tan pronto como termine aquí, iré allí para darles lo que se merecen." "Bah, estoy segura que no vendrá", dijo Sonia. "Ha acordado encontrarse con Fernando esta tarde." Van a llevar dos pastores alemanes para Elenita y ella no quiere perdérselo. Será su primer viaje.
"Entonces no contemos con él", dijo mi padre, sacándole la polla. "A tu padre le gustan esas cosas.. . "Le dije que hiciera un vídeo. A ver si lo recuerda porque esos momentos son memorables y para la niña siempre será un hermoso recuerdo su primera vez – dijo Sonia – Ven, Agustín.. . Déjame chuparlo un rato antes de ponérselo a tu hija Papá se acercó a Sonia desde el costado del sofá y le metió la polla en la boca. Se lo tragó completamente hasta que los huevos le tocaron la barbilla. Seguí lamiéndole el culo y el coño, pero pude ver claramente la maestría con la que se comportaba Sonia. No soltó la botella de whisky en ningún momento y mantuvo su polla en la garganta durante más de medio minuto. Cuando lo sacó, un chorro de baba y el líquido preseminal de papá se deslizó por su barbilla. Inmediatamente tomó otro trago de la botella, que iba a terminar en breve, y volvió a meterle la polla a mi padre en la boca. – ¡Pégale la polla a tu hija ahora, la anhela! Sonia exclamó. – Katherine Riveros... ¡ponte a cuatro patas en el sofá! – ordenó mi padre. –Sí, papi– Obedecí, sacando la lengua del coño de Sonia y adoptando la posición sugerida. Papá me lo compró por el culo y empezó a follarme – ¡Eso es genial, papá! ¡Qué placer! Sonia desapareció del comedor. Ya había dado un buen relato de la botella de whisky que rodaba por el suelo vacío. –Papá, ¿los perros y los cerdos también me van a follar?– Aproveché para preguntar cuando estábamos solos. —Claro, cariño —dijo mi padre mientras me follaban el culo—. Y antes de lo que piensas "Pero... ¿me gustará?" "Será mejor que lo hagas de todos modos." ¿O crees que tienes otra opción? – dijo mi padre – Para eso te estoy entrenando y, honestamente, creo que he sido un poco blando contigo. En ese vídeo que has visto hay dos más jóvenes que tú. "¿Esos gemelos?" – Pregunté recordando el vídeo del pony y las dos chicas que intentaron calmarlo para que Sonia lo chupara. — Sí, hija. "Eres unos meses mayor que ellos", explicó papá, "y aún no has probado nada de eso. "Pensé que era la hija menor de tus amigas."
"La mayor es Sonia, que cumplirá 16 años en unos meses", explicó, "y la menor es Elenita, un año menor que tú" Ya te he explicado que la máxima rentabilidad la obtienes de ti cuanto antes empieces. La mayoría de ellos ya están dando dinero a sus padres. "Lo siento, papi", le dije disculpándome, "te prometo que voy a aprender muy rápido para que puedas ganar mucho dinero conmigo" – Eso espero – dijo acelerando el ritmo del empujón en mi trasero – Si no, tendré que venderte para comprar una puta más rentable. Estoy seguro que Antonio me venderá a Sole o Ruth.. . Me entristecieron las palabras de mi padre, pero tenía razón. Todas esas chicas eran más fluidas y experimentadas que yo, incluso algunas cuando eran más jóvenes. Ya habían estado en orgías y fiestas con muchos hombres, follando con animales y dando rienda suelta a sus padres. Tuve que ponerme las pilas para no quedarme atrás. Me propuse aprender todo lo que pudiera de Sonia en las próximas 24 horas, abrir mi mente por completo y dejarme llevar para que mi papá pudiera sentirse orgulloso y ganar mucho dinero conmigo. En ese preciso momento, Sonia irrumpió por la puerta del comedor. Llevaba un par de bolsas en una mano y mi látex en la otra. – Lo siento, pero no pude encontrar mi abrigo y me encontré con esto en una habitación, creo que la tuya, Katherine Riveros – me explicó – voy a poner una línea ahora – agregó sentado en una de las sillas del comedor – Este es un caballo, Agustín.. . en caso de que te apetezca. "¿Qué es el caballo, papá?" – Pregunté. "Es una heroína, hija..." una droga, "explicó papá. "¡Espera un minuto! – exclamó Sonia – ¿Aún no has probado el caballo, Katherine Riveros? – preguntó alarmada. —No, todavía no —dijo papá, sacando su polla de mi culo y sentándose en el sofá.
– ¡Joder, Agustín! Que faltan cuatro días para el sábado y Marcial, Pepe y mi padre van a estar allí, por muy crueles que sean. Y Albita y los gemelos, que se meten hasta el culo con todo – dijo Sonia, acorralando a mi padre, que se tocaba las sienes con los dedos, en gesto de preocupación – Ya sabéis los requisitos del Club. Antes de los 16 años, Agustín. –Lo sé, lo sé... "No he tenido mano fuerte y llego tarde", dijo con la cabeza gacha. – Mi padre me dijo que vendría hoy a ultimar detalles, pero veo que Katherine Riveros tiene bastantes cosas que probar... ¿Has fumado marihuana? —Sí, lo he probado —intervine. "Tengo algunos en mi habitación. Si quieres, haremos algunos porros – Intenté decir para desviar la atención de mi padre. "¿Algunas articulaciones?" ¿Algunas articulaciones? – se burló – ¡Vamos... y ven aquí! ¡Vamos a conseguir algunas rayas! "Que tenemos trabajo por un tiempo", dijo con resignación mientras preparaba el polvo blanco que nos íbamos a meter por la nariz. EL CLUB. Después de resoplar me sentí mejor. Aunque sabía que era por el efecto de la coca, lo cierto es que pensé que podría recuperar el tiempo perdido y llegar el sábado como una mujer útil para no avergonzar a mi padre por mi pobre entrenamiento y el evidente atraso que tenía respecto al resto de las chicas. Me senté en el sofá mientras encendía un cigarrillo. Mi padre y Sonia me imitaron y fumamos en silencio durante unos segundos. "¡Quiero saber más, papá!" – Exigí – ¿Qué es realmente el Club? "Es una larga historia y no sé si es el momento adecuado, Katherine Riveros", dijo papá, asumiendo que iba a ser el hazmerreír de sus amigos al presentarles a su hija con una hija que estaba a años luz de las otras niñas. –No, Agustín.. . –Sonia intervino, dando una calada profunda a su cigarrillo– Tal vez eso es lo que necesitas, saberlo todo. Con toda la dureza del mundo. Hazle saber qué esperar. – Veamos, Katherine Riveros.. . hija... mis amigos y yo nos conocemos desde hace más de 20 años – papá comenzó la historia de cómo se fundó el Club. "Teníamos ciertas ideas sobre el papel de la mujer en este mundo y cómo todo iba a la mierda debido al feminismo moderno, que lo pudre todo. Todos habíamos sufrido en la vida por culpa de las mujeres, habíamos sido rechazados por quienes nos gustaban o abandonados por quienes logramos tener una relación. Paco, el padre de Sonia, había terminado Derecho y no podía encontrar trabajo porque siempre había un candidato joven y hermoso que aceptaba su trabajo. Sólo porque ella es mujer. Las malditas entregas ya habían comenzado.
Antonio llevaba años haciendo el examen para incorporarse a la Guardia Civil, pero siempre lo dejaban fuera por las cuotas de género. Cientos de mujeres con pruebas físicas mucho más fáciles consiguen los lugares en las listas de estudiantes admitidos. ¡Fue injusto! La calificación más baja fue recompensada y Antonio quedó fuera año tras año. Todavía estábamos todos solteros y un día, después de salir con putas y estar bastante drogados con todo, terminamos en un bar de mala muerte, ya al amanecer. Allí, borrachos y drogados, escribimos en un cuaderno ciertas reglas de conducta que regirían nuestras relaciones con las mujeres a partir de ese día. Todos habíamos sufrido por ellos, de una forma u otra. Abandono, engaño, denuncias falsas de malos tratos, traición, discriminación y despidos. Estábamos escribiendo esos "mandamientos" casi en broma, exagerando por la embriaguez y la euforia. Ahí nació nuestro pequeño Club. Después de un tiempo, todos olvidamos esos lemas que escribimos desencantados, enojados y borrachos. Excepto Paco, quien sin que el resto lo supiera, desarrolló ese boceto hasta convertirlo en reglamento de un club. Cuando nos reunimos, él fue el único que habló de ello, emocionado por cada cosa nueva que añadía. Habló con convicción, pero el resto de nosotros apenas le prestamos atención e incluso pensamos que estaba prolongando la broma. Con el paso de los años nos vimos cada vez menos. Cada uno hacía su propia vida, tomaba su propio camino y el contacto se reducía. Ya casi no éramos más. Todos terminamos casados, con el tiempo; y aunque les oculté lo que hacía tu madre para ganarse la vida, no sé muy bien cómo, Paco siempre lo sospechó. Todo parecía olvidado hasta que, una vez más, todo el mundo empezó a tener problemas a causa de las mujeres. Paco había perdido a su esposa en el nacimiento de Sonia. Fue una tragedia, casi tuvimos que elegir entre la madre o la niña. Con el tiempo, terminó descubriendo facturas, mensajes y pruebas de los múltiples engaños que le había hecho durante su breve matrimonio. Además, le dejó grandes deudas de juego, préstamos y vicios de una vida que Paco nunca había podido permitirse. Tuvo que cuidar sola de Sonia, arruinada y devastada por la situación. Marçal se separó, tras un divorcio largo, duro y costoso. Obtuvo la custodia exclusiva de los gemelos a cambio del dinero que había ahorrado. Tan pronto como recibió el dinero, abandonó a las niñas y se fue a vivir al extranjero con un rico jubilado. Antonio sufrió la repentina muerte de su esposa, tras ser atropellado en la calle. Ella lo engañó con todos los que atrapó e incluso el día de su muerte vino de estar con uno de sus amantes. Incluso lo acusaron de haberla asesinado, por venganza y despecho cuando descubrieron sus infidelidades. Estuvo detenido unos días y a punto de ir a prisión. Al final no se pudo probar nada y fue absuelto, pero fueron años de agonía tras un largo proceso judicial. Fernando tuvo que luchar con uñas y dientes para conseguir la custodia compartida. Su ex lo acusó falsamente de malos tratos, sólo para obstaculizar un posible acuerdo sobre la custodia de Elenita. Eso casi lo destruyó. Su empresa quebró un par de años después de que le diera a su ex la mitad de las acciones, su casa y casi todos sus ahorros. Otra mujer que destruyó la vida de una de nuestras amigas. Me despidieron de la empresa en la que trabajaba desde hacía 15 años porque la nueva dirección puso a una mujer como directora general y ella quería más presencia femenina en puestos de responsabilidad. Me despidieron. Una vez más, por una mujer empoderada por esta sociedad que ignora a los hombres. El boceto original no era más que reglas de conducta, bastante abstractas, que prometimos seguir en el futuro. Cosas así buscaríamos casarnos con mujeres sumisas y obedientes, que las someteríamos a nuestra voluntad, que si un día tuviéramos hijas las educaríamos para que fueran útiles a los hombres. Al principio fue sólo eso. Como una especie de manifiesto de nuestra rebelión con la sociedad y la tendencia a menospreciar al hombre. Paco estuvo dando forma a todo eso durante mucho tiempo hasta que hace tres años volvió a plantear el tema. No sólo había redactado un reglamento, sino que había dado ejemplo a las exigencias que tenía su propia hija, Sonia. Nos contó que la había estado entrenando para ser sumisa y complaciente durante algún tiempo; además de fomentar su precocidad sexual, describiendo con precisión algunas de las prácticas que su hija ya realizaba con facilidad. Ninguno de nosotros creyó sus declaraciones, pensamos que estaba mintiendo. Hasta que nos demostró que hablaba totalmente en serio. Nos ofreció la posibilidad de conocer personalmente a Sonia y, si decía la verdad, todos firmaríamos las normas que ella había redactado, con el compromiso de cumplirlas al pie de la letra. Aceptamos la orden, seguros de que estaba mintiendo.
Pero, como puede corroborar Sonia, Paco no mentía. La conocimos. Te digo que la conocimos. Quedamos atónitos y sorprendidos, pero tan contentos y seducidos por la idea de que nuestras hijas pudieran llegar a ser como Sonia, que los cinco aceptamos ser parte del Club y tratar de seguir las reglas, sin saber muy bien a dónde nos llevaba todo eso. Durante el primer año del Club, Sonia fue la única de las chicas que asistió a nuestras reuniones. Entonces llegaron Sole y Ruth. Unos meses después, Yoli y Mamen. Entonces, Albita. Y la última en unirse ha sido Elenita. De las hijas de los miembros originales, sólo te falta empezar a asistir a las reuniones mensuales. El Club se reúne mensualmente, el último sábado de cada mes. Y además, en verano hay una capa. Lo llamamos “capea” porque el lugar donde nos reunimos es una finca que tiene una plaza de toros, pero en realidad no hay celebración taurina. Es nuestra Asamblea anual, donde se revisan las cuentas y se resuelven los temas más importantes. Es, para decirlo de forma coloquial, como salir de una casa rural durante un fin de semana. Vivimos juntos de viernes a domingo y hacemos varios espectáculos y fiestas. Pero Katherine Riveros, eso lo descubrirás más adelante. Estoy seguro de que a Sonia le gustaría contártelo más adelante con más detalle.
En la primera capa, en junio de hace dos años, fuimos los cinco fundadores originales y tres de nuestras hijas, Sonia, Sole y Ruth. El resto de las chicas ya habían iniciado su formación, a excepción de ti, intentando seguir el camino trazado por Paco con Sonia, pero aún no habían sido presentadas según la normativa. Una de las cosas importantes que se aprobaron en esa reunión fue la apertura del Club más allá de los cinco miembros fundadores, sopesando que la única manera de garantizar su futuro era que los nuevos miembros contribuyeran con sus hijas. Y durante el año siguiente fueron aceptadas Javi, Arturo, Miguel y Dani, quienes juntos tienen cinco hijas, todas menores de la edad inicial de entrenamiento, la primera menstruación. Al segundo cabo, el del año pasado, se unieron Yoli, Mamen y Albita. También vinieron los cuatro nuevos miembros. Surgió un nuevo problema: tu rentabilidad. Una de las normas del Club es que debe financiarse por sí solo, sin que ninguno de los socios tenga que aportar ninguna aportación, a excepción de los nuevos socios que tienen que aportar 25.000 euros para poder entrar, además de tener hijas menores de edad de inicio de la formación. Además, la idea es poder vivir cómodamente desde tu actuación. Cada reunión mensual le cuesta al Club unos 5.000 euros, básicamente en drogas y alcohol. Y las capas 20.000. Es decir, unos 80.000 euros al año. Sin mencionar otra serie de gastos, como reuniones extraordinarias o gastos en material de sex shop para ti, lubricantes, alquiler de animales para montar, etc. Con las aportaciones de los nuevos socios pudimos cubrir todos los gastos de este año, pero nos quedamos sin fondos para años futuros, a menos que se incorporaran nuevos socios, lo cual era muy complicado por razones obvias. Luego Paco nos habló de los rusos, un grupo de mafiosos radicados en la Costa del Sol, con negocios internacionales de todo tipo: narcotráfico, armas, prostitución, etc. Paco sugirió que hiciéramos un acuerdo con ellos, como darles temporalmente a nuestras hijas para sus fiestas o para hacer porno. De hecho, ya había llegado a un acuerdo para vender a Sonia por una cantidad importante que garantizaría la supervivencia del Club, al menos un año más; pero si el resto de nosotros no hacíamos lo mismo con nuestras hijas en años sucesivos, si no encontrábamos nuevas formas de financiación, el Club estaba condenado a desaparecer." "En resumen", interrumpió Sonia, "que todas las hijas de los miembros del Club deben haber perdido su virginidad por todos los agujeros, deben ser introducidas al Club y haberse follado a todos los miembros un mínimo de tres veces, deben haberse apareado con bestias al menos tres veces, deben emborracharse y consumir drogas regularmente, habiendo probado las sustancias más comunes (maria, farlopa, caballo, cristal, etc) y deben ofrecerse como putas o esclavas sexuales al menos tres veces... antes de cumplir 16 años – explicó – Y que todos tenemos que ser rentables lo antes posible para poder seguir celebrando reuniones cada mes. – Así es, Katherine Riveros – confirmó mi papá – Luego hay ciertas reglas más específicas, que te diré cuando llegue el momento. – Eh... bueno... excepto la heroína y los animales, hago todo – dije – solo tengo que ir a las reuniones para poder follar con todos y, papi, sabes que puedes ofrecerme a cualquiera, que lo espero con ansias – concluí.
"Lo sé, cariño", dijo mi padre, "estoy preocupada sin motivo alguno" Estarás a la altura. ¡Claro! "¿Y mami?" Pregunté sabiendo que había estado en el cabo el verano anterior. "Ella es una puta, pero no es miembro de la sociedad, aunque la dejamos participar en nuestras reuniones de vez en cuando", dijo papá. "El resto de las madres no lo saben", explicó Sonia, "Paco y Pepe enviudaron. Marçal se divorció y obtuvo la custodia exclusiva de los gemelos. Su madre se fue a vivir al extranjero y sólo ve a sus hijas de vacaciones. Fernando lo comparte desde hace semanas y no tienes ningún problema con tu madre. "Los demás no son conscientes de ello y no deberían saberlo", dijo mi padre. "Ni siquiera necesito mencionar las consecuencias..." – Por ejemplo, envío WhatsApp con Sole, Ruth, las gemelas y Albita. Tenemos un grupo donde traemos nuestras cosas, pero no podemos incluir a Elenita ni mantener ningún contacto fuera de las reuniones – comentó Sonia – Para que su madre no chismee en su celular. Después del sábado te agregaré. ¿Quieres? –Sí, por favor–Lo dije emocionado. "¿Y qué pasa si un miembro no cumple?" – Si alguna de las niñas cumple 16 años sin demostrar que es apta o si su padre no la ha entrenado adecuadamente, no sólo la expulsan del Club, sino que él se ve obligado a darnos todos sus bienes, todos sus ahorros y debe abandonar el país inmediatamente – Papá me explicó – No ha habido ningún caso, por ahora. –Papá, no te preocupes, voy a cumplir 16 años– dije, tratando de consolarlo cuando vi sus dudas sobre mi evidente retraso en comparación con las otras chicas– Todavía falta casi un año y medio para que cumpla 16 años. Hay tiempo de sobra para que todos me den el visto bueno. Creo que antes de los 15 lo habré conseguido –dije con optimismo. – ¡Esa es la actitud, Katherine Riveros! Sonia exclamó: "Ahora vamos a sacar la leche de los huevos de tu padre, que ya se han bebido antes y se han dejado a mitad de camino" Inmediatamente, Sonia tomó la polla de mi padre, totalmente flácida, y comenzó a moverla lentamente. La cola inmediatamente comenzó a ganar fuerza y Sonia se preparó para chuparla. "Ven a comerme el culo un rato mientras chupo a tu padre, Katherine Riveros", ordenó, poniéndose a cuatro patas en el sofá y metiéndose la polla de su padre en la boca. Observé su trasero mientras llevaba mi boca a su ano, para besarlo y lamerlo. Me pregunté cuántas pollas había allí y cuántas bestias se la habían follado. Acaricié su coño sin sacarle la lengua del culo – ¡Ponme el consolador, Katherine Riveros! —Sí, es verdad —dije cuando recordé que Sonia lo había traído de mi habitación. Lo puse dentro del suyo sin ninguna oposición. Su ano cedió sin problemas, demostrando su grado de dilatación y elasticidad. Comencé la expulsión mientras le lamía el coño, haciendo un pequeño escorzo con mi cuerpo, algo incómodo pero práctico. – ¡Qué buenas mamás, bastardo! Papá elogió a Sonia. Tan pronto como él dijo esto, ella abruptamente deshizo la posición y se sentó en la polla de papá, empujándola dentro de su coño. El consolador se había quedado dentro de su culo, de modo que fue penetrada doblemente. – Katherine Riveros... siéntate en la cara de tu padre y abre las piernas para que él se coma tu culo y yo me coma tu coño! – él ordenó. Obedecí y me subí al sofá poniendo una pierna a cada lado de mi padre, ofreciéndole mi ano. Papá me metió la lengua en el culo, mientras Sonia hacía lo mismo en mi coño, mientras montaba en la polla de mi padre. Sentí sus lenguas en mis agujeros y cómo, de vez en cuando, se encontraban jugando entre ellos. Vine, pero lo escondí como había aprendido a hacerlo. Como decía mi padre, mis orgasmos no le importaban a nadie. Deshice la posición y me coloqué detrás del culo de Sonia, del que colgaba afuera medio consolador. Lo saqué y lo chupé. Luego le lamí el culo, no sin cierta dificultad, ya que Sonia iba montada en la polla de papá. Lo empujé hacia atrás hasta el fondo, empujándolo tan fuerte como pude. Lo saqué y se lo di. – Toma a Sonia.. . Veamos si puedes capturar el sabor de tu culo – Dije entregando el consolador. Ella lo tomó y se lo metió en la boca con un fuerte golpe, hasta la campana, como lo había hecho antes con la polla de papá. Luego lo sacó untado de baba, se lo frotó en la cara y me lo devolvió. La imité, tratando de babear lo más que pude, para untar ese trozo de látex en forma de polla. Casi vomité el desayuno, pero me gustó ver que podía forzar mi garganta como no lo había hecho antes. "¡Me voy a correr, cabrón!" - exclamó papá.
– No te corras en mi coño, veamos si me vas a dejar embarazada antes de tiempo y arruinar el contrato de mi padre con los rusos – dijo Sonia, quitándole la polla a su padre. Tan pronto como lo sacó de su coño, me lo metí en la boca y chupé para sacarle toda la leche. – ¡Me estoy corriendo! - Gimió papá. Sentí las convulsiones de su cola dentro de mi boca y cómo finalmente estalló dentro de mí. Tragué su leche sin problemas y pasé unos minutos succionándola para rescatar las últimas gotas de semen y dejar su polla muy limpia y brillante. Cerré los ojos por un momento, saboreando el líquido pegajoso y tibio en la polla de mi papá. ¡Qué rico sabía! ¡Cómo me gustaba tragar su leche! Inmediatamente me di cuenta de que sólo había probado el suyo. Sí, mil veces. Pero nadie más se había corrido en mi boca. Abrí los ojos, consciente una vez más de mi escasa experiencia y busqué a Sonia. Él no estaba allí. Había vuelto a desaparecer de la habitación. Mi padre todavía estaba acostado en el sofá y el vigor de su polla estaba desapareciendo lentamente. Me senté a su lado. –Papá, tengo que probar ese caballo–dije–¿cómo lo consigo? – Uff, Katherine Riveros.. . – resopló – Tienes que meterte eso en las venas, con una jeringa. También puedes fumarlo. Es muy adictivo, por eso nunca te lo he dado. Quizás Sonia pueda ayudarte... "¿Y cómo se siente?" Pregunté mientras encendía un cigarrillo. – Al principio una sensación de euforia, pero pronto te quedas sin fuerzas, con una visión algo nublada y una sensación de cansancio – me explicó – Si te vuelves adicto, lo único en lo que pensarás es en conseguir tu dosis. Por eso es tan importante para el Club que tomes drogas regularmente. Cuanto más enganchado estés, mejor y más fácil será controlarte para prostituirte y esclavizarte. “¡Quiero probarlo!” – exclamé, emocionada por agregar una nueva sustancia a las que ya había probado. –¡No quedan cervezas, Agustín! - exclamó Sonia, irrumpiendo en el comedor. Se sentó en la silla de mi padre y encendió otro cigarrillo. – Tendré que reconciliarme.. . – dijo papá resignado, poniéndose de pie y subiéndose los pantalones – Voy a tomar mi billetera e ir a los chinos – agregó en dirección a su habitación. "Le estaba diciendo a mi padre que quería probar el caballo", le dije. "¿Cómo lo tomas?" "Prefiero fumarlo", explicó, dando una intensa calada a su cigarrillo mientras cruzaba las piernas. Mi padre es muy morboso al verme pincharme la vena y de vez en cuando lo hago para complacerlo –me explicó– Personalmente prefiero la coca porque el caballo te deja como sin fuerzas, medio somnoliento. Es bueno para después de las reuniones, para descansar mejor. Luego podemos hacer un chino, si te apetece. —Está bien —dije sin saber qué significaba «convertirse en chino», pero tenía muy claro que si quería rendir el sábado, no podía decirle que no a nadie. "¿Compro algo más?" - preguntó papá, abriendo la puerta de la casa.
– Trae patatas fritas y algo dulce... donas o palmeras de chocolate – sugirió Sonia. "Ahora voy arriba", concluyó papá, saliendo de la casa y cerrando la puerta detrás de él. "¿Quieres conocer a alguna de las chicas?" – me preguntó Sonia, desbloqueando su móvil. "¡Me encantaría!" – exclamé emocionado, sentado en uno de los brazos del sillón de mi padre. – Tengo algunos videos guardados de varias reuniones – comentó mientras buscaba en su galería – ¡Creo! – dijo impaciente por encontrar uno. Veamos esto.. . – agregó iniciando la reproducción. En la grabación se podía ver una gran sala, el tipo de salón-comedor de una casa. Estaba desordenado, lleno de botellas y latas de cerveza sobre la mesa y tirado en el suelo. También había bastante humo. – Mira, ella es Albita – señaló Sonia. En la imagen se podía ver a una niña de cabello castaño con cola de caballo, totalmente desnuda, acostada boca arriba sobre una esponjosa alfombra de cabello blanco. Con las piernas abiertas, un hombre la folló. A pesar del alboroto y el ruido de fondo, cuando la cámara se acercó a Alba, ella sonrió y se escuchó la voz de Sonia diciendo "¡Saluda, Alba! ¿Te lo estás pasando bien?" En ese momento, el tipo que la estaba follando escupió en la cara de Alba, impactándole en la boca, la nariz y parte de una mejilla. Saludó, escupió por su rostro y dijo sonriendo: "¡Muy bien!" Sonia giró el móvil en busca de otra de las chicas y dijo: "Veamos cómo se lo está pasando Sole... ¡ahí está!", dijoacercando la cámara del móvil a un rincón de la habitación donde se podía ver a una chica de pelo castaño a cuatro patas en el suelo mientras otro de los hombres de la fiesta le daba en el culo. Tenía una lata de cerveza y un cenicero delante de ella y mientras el tipo la embistía por detrás, ella fumaba un porro y bebía de la lata. "¿Cómo estás, Sole?" "Genial, Sonia", respondió en un evidente estado de embriaguez. "El que se folla a Albita es Fernando", señaló Sonia, "y el que está con Sole es Javi" La pantalla volvió a circular por la habitación en busca de más protagonistas. En el sofá había dos niñas de sesenta y nueve años. “La de arriba es Ruth y la de abajo es Elenita”, explicó. "¿La niña que tu padre va a ver hoy con los perros?" – Pregunté, recordando lo que había dicho antes. "¡Esa!" – exclamó Sonia – hija de Fernando.
En la grabación se pudo ver cómo ambas chicas se comieron los coños en un 69. Al notar la presencia de Sonia grabando con su celular, Ruth sacó la cabeza de entre las piernas de Elenita. La imagen mostraba un primer plano de su rostro. Era una niña hermosa, con rasgos proporcionados y cabello castaño. "¡Dile a tu padre que venga a follarnos, Sonia! ¡Necesitamos polla ahora!" preguntó antes de volver a enterrar la cabeza entre las piernas de Elenita. – ¡Qué gracioso es! - comentó Sonia con una sonrisa entre los labios. "¡Papá, te reclaman por aquí!" gritó Sonia, buscando a su padre con su celular. Salió de la habitación, pateando latas de cerveza que estaban esparcidas por el suelo y se concentró en otra habitación donde podía distinguir a Paco, de pie, con su polla dentro de la boca de otra chica que, de rodillas, la estaba chupando. Su cabello rubio estaba recogido en una cola de caballo. Noté que había una especie de lavabo en el suelo. "Esa es Mamen, una de las gemelas, a quien ya has visto en el vídeo del pony", me explicó Sonia. – ¿Para qué sirve la cuenca? – Pregunté. "Para expulsar baba y vómito." Ya has visto que a mi padre le gusta follar bocas y forzar gargantas – dijo sonriendo – ¡Mira cómo traga la misma puta a su edad! La grabación mostraba el rostro sudoroso de Paco "¿Qué quieres, hija?" ¡No ves que estoy con Mamen!", dijo algo enojado. "Ruth y Elena reclaman tu polla", le dijo Sonia. "Está bien, nena... veamos si puedo hacer que esta perra vomite y iré allí a follarla" Sonia luego se centró en Mamen, con la polla de Paco incrustada entre sus labios. Él le sujetó la cabeza con las manos mientras le follaba la boca, tal como me había hecho a mí esa misma mañana. Dos lágrimas corrieron por el rostro de Mamen y por sus mejillas. Él babeaba profusamente. Cada vez que resoplaba, una ola de baba caía en la palangana. "No te lo pregunto, veo que no puedes hablar ahora", dijo irónicamente Sonia. En ese momento, Mamen se atragantó,Paco sacó su polla y de su boca salió un vómito de color marrón rosado que ella intentó hacer caer completamente en la palangana. "¡Por fin!" exclamó Paco. "Lo que me ha costado que la hija de puta haya metido la merienda en la olla. "Me voy a follar a esos dos", añadió dejando la imagen. Sonya se centró en Mamen, que se había apoyado contra la pared y estaba tratando de recuperar el aliento, respirando con dificultad. "¿Te lo estás pasando bien, Mamen?" -preguntó Sonia. "Ufff", dijo, inhalando aire profundo: "¡Lujo! Necesito una línea de cabello, ¿puedes hacerla para mí?" "Por supuesto que te lo daré ahora mismo", respondió Sonia. Hizo un paso general por la habitación donde pude distinguir a mi padre follándose el trasero a otra de las chicas, quien a su vez estaba chupando a otro de los hombres. La grabación se detuvo allí. "Estaban tu padre y Marcial con Yoli, la gemela de Mamen", dijo Sonia. –, ¡lo esperaba más o menos así! – Exclamé emocionada de compartir con todos ellos esos hermosos momentos – Una orgía, todos follando a todos y metiéndose en todo. "¡Eso es todo!" Esto fue en la reunión del mes pasado, en casa de Javi, otro que está separado y sus hijas estaban con el ex – explicó Sonia – Decidí grabar, normalmente no – agregó dando el último trago a su cigarrillo, ya consumido. Inmediatamente se encendió otro.
– Bueno, este fin de semana tienes que grabarlo todo, es mi estreno y quiero tenerlo para la memoria. –No te preocupes, cuando uno es liberado, todo está bien documentado – explicó – Los padres siempre están atentos para grabar casi todo. De repente, sonó la alarma de notificación de Whatsapp en el móvil de Sonia – Mira, ella me escribe, Albita. "¿Lo has oído? Hoy Elenita se estrena con dos perros”, leyó Sonia en voz alta. Tomó su teléfono móvil y envió un mensaje de audio — Sí, Alba. Lo sé porque mi padre se va a casa esta tarde, no quería perdérselo – dijo Sonia enviando el mensaje de voz. Inmediatamente sonó su teléfono. Era Alba. Sonia encendió el altavoz para poder escuchar la conversación. ALBITA. – ¡Hola! – Alba saludó con voz infantil – ¿Qué estás haciendo? ¿No estás trabajando hoy? – ¡Hola, pedazo de perra! – Sonia respondió riendo – No creerás dónde estoy... "¿Dónde?" – En casa de Agustín.. . – ¿Ya conociste a Katherine Riveros? "Sí. "¿Cómo estás?" ¿Cómo es? –preguntó con impaciencia. – Es.. . ella es hermosa.. . – dijo mirándome por el rabillo del ojo y sonriendo –.. . y tiene un gran futuro. –Estoy deseando conocerla– dijo Alba–Mi padre me dijo que el sábado es su presentación. — Sí, por eso estoy aquí. Finalizando detalles. – ¡Qué puta tan afortunada eres! – exclamó. –Y tú, ¿qué planes tienes para hoy? Sonia preguntó. – Acabo de regresar del instituto... ¡joder, qué maldita cosa! – exclamó abrumada – Y todavía tengo dos cursos más.. . Tienes suerte, ya no vas al instituto. – Pero cumpliré 16 años en unos meses y ya no es obligatorio seguir estudiando – explicó Sonia – Ahora aunque me pillen, con el papeleo y la burocracia, se necesitan al menos seis meses para gestionar el expediente y entonces no podrán hacer nada. – Bueno... tía.. . Esta noche me aparean con un mastín, comentó emocionada, cambiando de tema. –! ¿Y eso? – Ná.. . una pareja que conoce a mi padre y quiere darle un respiro al animal – explicó – Bueno, y les gusta esta cosa. Le pagan una fortuna a mi padre. – ¡Eso es genial! – dijo Sonia – Pero ten cuidado, Alba.. . Sabes que esos insectos pueden volverse muy agresivos. –Lo sé, pequeña zorra... ¿olvidas quién es el experto del grupo en perros?– dijo riendo. "¿Cuántos has tenido ya, perra?" "Con los diez de hoy", dijo alardeando. "¡Es verdad!" – dijo Sonia recordando – Pepe debe estar muy orgulloso de ti. Le he estado mostrando el video del pony a Katherine Riveros – ella dijo cambiando de tema – ¿Recuerdas al pony y al cerdo? – sí,.. . ¡qué risa! – se rió a carcajadas con su voz infantil – Al final con el burro imposible y con el cerdo Sole y Ruth se quedaron con el deseo. Desde ese día están traumatizados. "¿Por qué?" Sonia preguntó. –Se les ha metido en la cabeza que el cerdo los rechazó. – ¡Jajaja! Qué tontería... "Dicen que lo follarán el próximo verano." "Ese cerdo ahora será chorizos", añadió Sonia. – Bueno, deja que se follen a otra persona y les diremos que es lo mismo – dijo Alba riendo – Por cierto, Yoli y Alba le han dedicado un vídeo a tu padre. ¿Ya lo has visto? – No sé nada... – Al parecer Marcial les ha dicho a los gemelos que consigan más jaco, esa menos farlopa que es muy cara – explicó – Bueno, eso es.. . que debieron haber sido grabados pinchándose y dedicándoselo a tu padre. ¿Cuánto le aporta eso... – Bueno, no sabía nada, entonces le pido que vea si quiere decirme algo o mostrarme el video – dijo – ¿Cómo manejas el pinchazo? – Ei bine... Mi padre no es muy exigente con eso y prefiero fumar un chino de vez en cuando para acostumbrarme a la heroína, pero si tengo que hacerlo, lo hago – explicó naturalmente – Maldita sea, si hay un video grabado en tu casa tú, los gemelos y yo entrando en una vena. – Sí, es verdad – Sonia asintió – He visto a mi padre masturbándose con él – Prefiero fumarlo también que pincharlo.
– ¿Ya has arruinado algo con Katherine Riveros? – preguntó. – Bebimos unas cervezas, media botella de whisky y nos quedamos un poco sin pelo – explicó Sonia. "No está mal para las tres de la tarde", comentó. "Ahora voy a masturbarme y fumar un porro" Quiero relajarme con lo del mastín de esta noche. – Enviar fotos. Mejor aún, vídeo – preguntó Sonia. –Sí, lo que me graben te lo enviaré, vicio.. . Oye, ¿tienes algún vídeo tuyo de una reunión? Sonia preguntó. –Sí, claro...y de la capa. ¿Por qué? "¿Me enviarías alguno para mostrárselo a Katherine Riveros?" "No hay problema, entonces pasas algunos." –Gracias, Alba... Vamos... ¡diviértete! Y nos vemos este sábado... – ¡Nos vemos el sábado, Sonia! ¡Un beso! – se despidió. – Maldita sea, qué feliz debe estar Pepe con su hija – dijo Sonia, dejando su teléfono móvil sobre la mesa – Es el peor y que su hija empiece a ser rentable debe ser un alivio para él. "¿Te pagan?" – Pregunté inocentemente. "Le pagan a mi padre, no veo ni un centavo", explicó. "¿Y cuánto pagan?" – Bueno, no lo sé, Katherine Riveros... Yo no pregunto esas cosas. "Mi padre dice que es mejor que no los conozca, que simplemente obedezca y ya está", explicó, encendiendo otro cigarrillo. "Una vez", dijo, dando un primer paso profundo, "escuché a mi padre decir unos 500 dólares. Fue en el sótano de una cervecería, una fiesta privada. De motociclistas. Me follaron muchos chicos, ni siquiera sé cuántos había, pero había bastantes, como unos 15 o 20. Duró unas tres o cuatro horas. Mi padre me llevó, se quedó en el bar bebiendo y observando cómo todos me utilizaban. Después uno de ellos le dio un sobre y nos fuimos a casa. "¿Y te contratan muy a menudo?" – Bueno... depende. Una vez a la semana, más o menos. A veces más –, explicó. "Quiero ser rentable para mi padre", dije. "Estoy muy emocionado de que me paguen por ello" Sonia miró su teléfono móvil cuando sonó la alarma de los mensajes. –Mira, Albita me envía algunos videos... Quieres verlos ¿no?
"¡Por supuesto!" – exclamé, impaciente por verla en acción. – Pero primero vamos a ganar tiempo, Katherine Riveros – dijo Sonia – ¡Métete el consolador más grande que tengas en el culo! — ¡Está bien! –Dije obedientemente. Tomé el consolador que habíamos usado un tiempo antes y me lo metí por el culo. No tuve ningún problema en alojarlo dentro. Sonia empujó la base con fuerza para incrustarla lo más adentro posible. Y me senté, para que el sofá me impidiera resbalarme. "Guárdalo dentro un rato y luego buscaremos algo más grande", dijo, abriendo uno de los archivos de vídeo que Alba acababa de enviarle. En el vídeo Alba apareció de rodillas, con el pelo castaño y ondulado recogido en una cola de caballo, y totalmente desnuda. Dos hombres, también desnudos, aparecieron de izquierda a derecha. Al principio no se podían ver sus caras, pero tan pronto como se agacharon un poco para interactuar con Alba, pude distinguir a mi padre y a Paco. Lo primero que hicieron fue frotarla y pellizcarle los pezones. No lo hicieron con delicadeza, sino todo lo contrario. Alba hizo una mueca de dolor y Paco le agarró la cabeza por la barbilla, como me había hecho esa misma mañana, y le dijo: "¡No hagas cara de dolor o te mataré, hija de la gran perra!". Inmediatamente le escupió en la cara y le dio dos bofetadas. Sin romper la continuidad, mi padre le volvió a dar una bofetada. "¡Maldita puta!" Se lo dijo mientras le escupía repetidamente en la cara. Entonces Paco se lo metió en la boca y empezó a follarla, tal como había hecho conmigo unas horas antes. Mi padre se puso el pie en la cabeza para sostener la ropa de Paco. Alba babeó y gimió mientras Paco le perforaba la garganta. Unos segundos después, fue el turno de mi padre, mientras Paco sostenía la cabeza de Alba para facilitar el follado bucal. Ella controlaba bien su respiración, resoplando por la nariz, pero luego Paco la cubrió. Alba empezó a ahogarse. Él gimió y trató de respirar. Con la boca llena de polla y la nariz tapada, se retorcía tratando de encontrar oxígeno para llenar sus pulmones. Después de medio minuto, los dos la liberaron, lo que permitió a Alba respirar. Su rostro estaba lleno de baba que colgaba de las comisuras de su boca, sus mejillas rojas por las bofetadas y jadeaba para encontrar nuevamente una respiración rítmica. – Este fue el día de tu presentación, hace unos nueve meses – explicó Sonia. Un tercer hombre entró en la toma, no se podía ver quién era ya que su rostro estaba fuera del ángulo de la grabación. Él se acercó y comenzó a atacarla. Alba buscó el chorro con la boca para que la golpeara por completo y pudiera tragárselo todo, mientras mi padre y Paco le frotaban las tetas. Cuando el tipo que la orinó terminó, le metió la polla en la boca y la folló de la misma manera que lo habían hecho papá y Paco antes. "Aunque no puedas ver su cara, ese es Marcial", explicó Sonia, "el padre de los gemelos" Alba babeó y volvió a jadear hasta que Marçal le sacó la polla de la boca y la empujó hacia atrás con el pie, cayendo al suelo medio desmayándose. Marcial abandonó el lugar, mientras mi padre y Paco la levantaban del suelo mientras la abofeteaban en la cara y la golpeaban en los brazos. Colocaron a Alba a cuatro patas. Paco se lo metió por el culo y a mi padre en la boca. Alba parecía medio inconsciente y se balanceaba con cada uno de los dos abrigos. "Fue su primer encuentro", comentó Sonia. "Ahora eso ya no le pasa", añadió, intentando justificar el desmayo de Alba.
Se turnaron un par de veces, siempre con la misma brutalidad, escupiéndola y golpeándola cuando les apetecía. Bofetadas en la cara, bofetadas e incluso algunas patadas. Alba parecía desaparecida, parecía una muñeca de trapo, sin voluntad, a la que podían hacer lo que quisieran sin posibilidad de oponerse a ella. Paco y mi padre le gritaron "puta, zorra, cerdo asqueroso,.. ." e interminables insultos. Después de unos minutos, Paco la agarró por el cuello y le preguntó: "¿Qué eres, Alba?" Ni siquiera podía oír lo que le preguntaban, era como si su mente no estuviera ahí. "Dime quién eres, Alba... ¡o te golpearé hasta matarte ahora mismo!" Él exigió, abofeteándola. En ese momento, Alba pareció recobrar el sentido común y recuperar la conciencia. "Eh... ah... Eh... ¿qué? Logró tartamudear. "¡Dime ahora mismo qué eres!" repitió Paco con la mano levantada para ponerle otra hostia. "Soy... una puta, una zorra, no soy nada, soy basura... "Soy una mierda...", lloró Albita, justo antes de que Paco le volviera a dar una bofetada. Mi padre le escupió en la cara varias veces, mientras le daba una bofetada. "Tendrías que estar agradecida de estar aquí, perra... Deberías agradecernos por utilizarte"dijo mi padre. Paco la abofeteó nuevamente y la tiró al suelo. "Gracias, gracias, gracias,.. .", gimió y lloró. Paco y mi padre abandonaron la pantalla y el video fue cortado en ese momento. – ¡Uf! – Sonia resopló – Impresionante, ¿no? – me preguntó. –Se me erizaron los pelos...–Lo reconocí. Fue emocionante y morboso, por supuesto. Muy fuerte, pero al menos sabía qué esperar el sábado. "Mi padre es muy malo", explicó Sonia. -Bueno, pudiste verlo por ti mismo. A él no le gusta que lo contradigan. –Y dices que Alba ha cambiado mucho desde ese día... – Sí, ella era un poco "perezosa" allí – dijo marcando con los dedos el gesto entre comillas – Ahora siempre sonríe, da gracias, es más activa, más participativa,.. . ha mejorado mucho. Mira", dijo, desbloqueando nuevamente su móvil, justo después de encender otro cigarrillo, "este otro que me envió es del cabo del verano pasado. En la grabación se podía ver algo que parecía ser un granero o un establo. Había fardos de paja y en uno de ellos apareció Alba, a cuatro patas, follada por detrás por un hombre, cuya cara estaba fuera de la toma. El móvil se acercaba a Alba quien miraba sonriendo a la cámara. Parecía que iba a decir algo cuando alguien apareció en escena. Fue Sonia quien puso su coño a la altura de su cara y presionó su cabeza firmemente contra su entrepierna. "Cómete mi coño, Albita..." Hijo de puta... Mal nacido... ¡come mi coño! exclamó Sonia, visiblemente emocionada y muy agresiva. –Me llegó hasta las cejas.. .– interrumpió Sonia, en tono de disculpa. El video continuó con un plano general donde se podía ver cómo Alba ponía su cara entre las piernas de Sonia mientras el chico follaba a Alba por detrás. "¿Quién es el chico?" – Pregunté, porque estaba conociendo a todos los que me iban a follar el sábado. – ¡Ni idea, Katherine Riveros! No lo recuerdo.
Sonia se separó ligeramente de Alba, que intentaba estirar la lengua para alcanzar el chumino de Sonia, de cuyo coño empezó a salir un chorrito de orina. Alba abrió la boca inmediatamente y la recibió con expresión complaciente. En ese momento, el tipo que se estaba follando a Alba, le sacó la polla y le dio en el culo. Al ver esto, Sonia, sin parar de orinar, dio un par de pasos hacia el trasero de Alba, se inclinó y chupó, primero la polla del tipo, e inmediatamente, el semen que había liberado en el culo de Alba. Estaba de espaldas al teléfono móvil que estaba grabando y se podía ver cómo seguía orinando, mientras la orina se deslizaba por sus piernas. No tragó el semen, sino que fue a dárselo a Alba en la boca. Los dos se mordieron durante unos segundos y Sonia le pasó la lefa a la boca de Alba, quien la probó riendo.El tipo ya había dejado la toma, pero el móvil seguía grabando. Los dos se levantaron y se dieron la mano mientras Alba decía "¡Quiero más!". Fue entonces cuando se cortó la grabación. –, ¡ni siquiera recuerdo esto! – dijo Sonia riendo – Veamos el tercero – agregó presionando play en la pantalla del móvil. En la imagen aparecía una plaza de toros en cuyo centro había una niña, que parecía ser Alba. Junto a ella, a pocos metros, había otras chicas, en la misma posición. "¡Oh, sí! Sonia exclamó: "Recuerdo esto. Él también es del cabo. "Son Alba y Yoli", explicó. Luego, en la parte superior de la imagen, se abrió una puerta, desde la que tres perros corrieron a toda velocidad. No entiendo las carreras, pero eran grandes. Uno blanco y dos marrones. Tenían las patas delanteras cubiertas de algo, por eso a veces resbalaban. "¿Por qué tienen eso en las piernas, Sonia?" "Para que cuando nos subamos no nos rayemos", explicó. Los perros se acercaron a las niñas olfateando sus entrepiernas, pero no las montaron. Sonia apareció en el ring y fue directamente hacia uno de los perros, uno marrón que estaba cerca de Yoli, una de las gemelas, y lo ayudó a ponerse encima de ella. Unos segundos después, el perro empezó a sacarlo. La voz de un hombre, cuya identidad no pude reconocer, decía: "¡Periodo para Sonia!" – Te lo explicaré, dijo Sonia, deteniendo el video – Estos son juegos que jugamos para distraer a nuestros padres de tanto alboroto. Eligen dos capitanes. En este caso éramos Sole y yo. Cada uno elige su equipo. Elegí a Yoli y Alba. Y Sole eligió a Ruth y Mamen – me explicó – los capitanes tienen que conseguir que los perros nos follen a los tres. Un punto por cada uno, pero si consigues que los tres follemos al mismo tiempo, son 5 puntos. El equipo que gane cada partido tiene derecho a que cada miembro ponga una línea de cocaína. – En otras palabras, que compiten por las drogas.. . "Sí", dijo Sonia, "y por entretener a nuestros padres para que recuperen sus fuerzas" Aquí teníamos las probabilidades de perder porque Alba aún no había sido montado por perros – explicó, activando nuevamente al criador. Sonia fue a buscar al segundo perro y lo acercó a Alba, intentando que él la montara, igual que Yoli. Sorprendentemente, no tardó mucho en conseguirlo y el segundo perro empezó a follar con Albita. Cuando esto sucedió, se escuchó una ovación, con aplausos y la voz del hombre que grababa dijo "¡Punto para Sonia!"
Sin embargo, los aplausos y aclamaciones de los asistentes debieron asustar a los perros, quienes desmontaron a Alba y Yoli y comenzaron a correr por la plaza. Rápidamente, Sonia volvió a acercar a uno de los perros a Yoli, hasta que la montó, repitiendo la operación con Alba. Luego fue por el tercero. Si lograra que lo montara, obtendría 5 puntos. Se puso de rodillas tomando al perro junto a la minga y lo arrojó detrás de su espalda, arqueó su cuerpo y apuntó el candado del animal a su coño. El animal la empujó y comenzó a follarla. ¡Lo había hecho! Eso no duró más de diez segundos antes de que los perros desmontaran a las niñas. La voz de la grabadora exclamó "¡5 puntos para Sonia!" y dejó de grabar justo en el momento en que Yoli, Sonia y Albita se abrazaron en el centro del ring en señal de victoria. – Ganamos – dijo Sonia con un gesto de resignación – Así fue como fui tras farlopa, recibía rayas en cada partido.. . –¿Cuánto has podido aportar al día? "No sé... medio gramo... un gramo, no sé –dijo calculando– Los días que más he pasado han sido los de las capas. – ¿Y qué otros juegos haces? – Con los perros hicimos varios, por ejemplo, conseguir que se corrieran. Pero eso no lo hicimos en la plaza, sino en un patio de la finca. El equipo que consiga que uno de los perros se corra primero, gana – me explicó – Nosotros también ganamos. Pero veamos, no todo está en fila, ¿sabes? Descansamos, fumamos un poco de pitis y unos porros, bebemos unas copas, nadamos en la piscina,.. . y luego pasamos a los juegos. Hicimos tres, el que habéis visto, el de los perros para correrse y otro para tragar. – ¿Tragar? – pregunté.
–Sí, es similar a huir de los perros. Los padres en dos contenedores y el equipo que menos tiempo se tome para beberlo, ganan – explicó – Mira el último vídeo. En la imagen estaba Alba con el gallo erecto y rojo de un perro. Lo tenía por detrás y lo agarró de la base de tal manera que se podía ver toda su longitud y tamaño. Otra niña, que ni siquiera se distinguió, sostuvo al perro para que se quedara quieto. Alba miró a la cámara con un gesto cruel y lamió la libra del perro, luego se la metió en la boca. Casi no encajaba, pero entró lo suficiente para poder chuparlo, mientras con la mano movía la cola del perro. De vez en cuando, se lo sacaba de la boca y lo lamía desde la punta hasta la base, para volver a ponérselo en la boca. El vídeo duró unos tres minutos y se podía ver cómo Alba disfrutaba muchísimo chupando a ese animal. Finalmente, el perro explotó en su boca, que se abrió mientras el perroEl semen transparente se deslizó por su barbilla y la comisura de su boca. Antes de terminar la grabación, Alba se lamió los labios e hizo el gesto V con los dedos, como señal de éxito. – Pero esto no fue del concurso – dijo Sonia tratando de recordar – Creo que esto fue en otro momento, al día siguiente. "¿Es por eso que dices que ella es la especialista en perros?" – Pregunté. – Veamos... A todos nos gustan, pero ella es particularmente buena en ellos. Creo que le gustan más las pollas de perro que las humanas – dijo riendo – No, es broma. Pero la perra es muy buena con ellos. Joder, ¡qué daría hoy por verla con ese mastín! – suspiró mientras encendía otro cigarrillo y me ofreció uno. Acepté y fumamos unos segundos en silencio, disfrutando de la nicotina de nuestros pulmones. PLANES PARA EL FUTURO. "¿Con quién tuvo que reunirse tu padre hoy?" – Pregunté – ¿Tiene algo que ver con el Club? —Sí —dijo, saboreando su cigarrillo con una profunda calada. "La reunión es con un abogado de algunos árabes interesados en gemelos", explicó. A los árabes les gusta mucho eso, lo encuentran exótico. Quieren comprarlos. "¿Y qué vas a hacer?" – Pregunté con interés. "Me dijo que probaría un precio dentro de dos años, para venderlos justo cuando tuvieran 16 años, como yo" Ya has oído a tu padre antes, el Club necesita regenerarse para asegurar su continuidad. He oído que la mayor de Javi ya tiene su periodo y espero que en seis o siete meses la presenten en el Club. Su nombre es Evita – me dijo – a la niña y a la hija de Dani les quedan unos tres años. Luego está el de Miguel, que todavía es pequeño. Y la de Arturo, Tania, ya tiene edad suficiente para que llegue su primer período.. . No se puede perder mucho – Entiendo.. . – Dije pensativamente – Entonces los siguientes en ser presentados serían Eva y Tania.. . "Si todo va bien, sí", dijo Sonia. "Si los árabes aceptan las condiciones de mi padre, las gemelas tendrán que quedar embarazadas inmediatamente..." y rezar para que sean niñas –explicó–. Y lo mismo con Sole, Ruth, tú y Elenita. – ¿Y si son niños? – Tranquilo, cuando sabes el género abortas y ya está”, dijo como si así fuera, dando un nuevo trago a su cigarrillo –ya lo he hecho dos veces. "¿En serio?" "Por supuesto que sólo podemos dar a luz niñas", dijo con calma. "Está en las bases del Club." — ¿Y sabéis cuánto va a pedir por los gemelos?
– Cien mil por cada uno. Si aceptan que es dentro de dos años para que puedan quedar embarazadas y dar a luz, ella las venderá – explicó mientras el cigarrillo fumaba entre sus labios – Incluso daría tiempo para un segundo embarazo.. . – ¿Y cómo sabes tanto del Club? – Pregunté, ya que era la primera vez que oía hablar de todo eso porque mi padre sólo me había hablado de formarme como puta y llevarme a las reuniones de sus amigos. "Mi padre me cuenta casi todo sobre el Club. No es tan hosco como parece. Aunque delante de los demás siempre me trata como una mierda, es sólo una pose – me confesó – Sabe que el Club me debe mucho, ya que fue conmigo que convenció a todos de su creación definitiva.. . — Sí, lo que dijo papá antes -dije. "Se preocupa mucho por nosotros, aunque parezca lo contrario. En las reuniones siempre es consciente de que no nos falta bebida, drogas y tabaco. Pero que esto quede entre nosotros – dijo haciendo el inconfundible gesto de silencio con un dedo en los labios – Si descubre que le he dicho esto, me matará. –Está bien, Sonia... Soy una tumba –dije sonriendo. "Si el trato se cierra y los gemelos se van en dos años..." estarías tú, Sole, Ruth, Elenita, Eva y Tania, quienes si todo va bien serán presentadas en unos meses, un máximo de un año –dijo apagando su cigarrillo – ya no estaré allí, pero si dejan embarazadas a las gemelas, Puedes ganar mucho dinero con ellos hasta que los vendan a los árabes: porno, zoofilia.. . ¡joven, bonita, rubia, de ojos azules... y embarazada! "Eso paga muy bien", concluyó. "¿Y ya se ha decidido quién los va a embarazar?" – Pregunté con curiosidad. – Es otra de las reglas del Club: sólo podemos quedar embarazadas con otros miembros fundadores del Club, excepto nuestro propio padre – explicó – Es decir, en el caso de los gemelos, Marcial es el que no puede. Supongo que esta regla cambiará con el tiempo, no creo que los nuevos acepten que sus hijas sólo puedan ser embarazadas por los fundadores. Sé que si el acuerdo con los árabes sigue adelante, mi padre ha decidido cambiar esta regla. – ¿Tienes vídeos de los gemelos? – Tomaré algunos, pero puedo pedirles que nos envíen algunos buenos – me dijo mientras tomaba su teléfono móvil y enviaba un audio – Chicas, estoy con Katherine Riveros, quien será su presentación el sábado y quiere ver videos tuyos. Albita y yo ya hemos visto algunos... ¿puedes añadir alguno al grupo que te guste especialmente? "Oye, mi padre tarda mucho tiempo." Voy a llamarlo –dije. Me levanté del sofá sin recordar que tenía un consolador de 5 cm de diámetro pegado en el culo. Cuando intenté ponerme de pie, se deslizó por mi recto. Sin embargo, no se cayó porque le apreté el culo y lo sostuve. Sonia vio la maniobra. – ¡Bien hecho, Katherine Riveros! – me elogió – ¡Tráelo aquí! – me ordenó en referencia al. Relajé el ano, lo saqué y se lo di – Yo me encargaré de ello por ti mientras hablas con tu padre. Y tráeme algo de beber, estoy seco "Agua, Coca-Cola, Fanta,.. .?" – Pregunté. – ¡No estés cerca, Katherine Riveros! – exclamó – Vino, vermut, pacharán,.. . ¡lo que sea pero con alcohol! Salí del comedor en busca del celular, que estaba en mi habitación, y llamé a mi padre. "Papá, ¿dónde estás?" Tarda mucho tiempo...
"Está bien, cariño", dijo, "me he metido un poco en problemas en una casa de apuestas. En media hora estaré en casa y traeré las cervezas frías y algunos bocadillos, tendrás hambre. ¿Qué tal Sonia? –Muy bien...me está contando mucho sobre el Club y tus reuniones–se lo dije. "Estoy muy contento. Subiré inmediatamente", añadió antes de colgar. Cuando regresé al comedor, con una botella de tequila en la mano, Sonia estaba tumbada en el sillón de mi padre y masturbándose con el consolador clavado en el coño, mientras fumaba otro cigarrillo. Miré el cenicero y estaba lleno de colillas de cigarrillos. Habría fumado unos diez cigarrillos en unas tres o cuatro horas. Cuando me vio se sacó el consolador del coño. – ¡Ven, Katherine Riveros! Te lo devolveré. Me apoyé en ella como si fuera a azotarme el trasero. Me separé las nalgas para mostrar la entrada de mi ano. Escupió dentro. "Me lo voy a follar un rato, ¿vale?" – anunció, volviendo a poner el consolador en el fondo y empezando a deslizarlo hacia adentro y hacia afuera – Así se abre, porque el sábado te van a follar bien. "Y dime, Sonia, ¿qué te suelen meter por el culo en estas reuniones?" – Ups, cariño... lo que se te ocurra", respondió, "Velas, barcos, calabacines, pepinos, plátanos,.. . ¡todo! Una vez, en una reunión, Marçal desmanteló una de las camas de sus hijas. Les quitó las piernas, que estaban atornilladas a la base de la cama. Eran redondos, gordos y de unos 30 cm de largo.. . y empezó a follarnos el culo con las piernas de la cama – explicó, en un claro ejemplo que a los miembros del Club se les podía ocurrir cualquier aberración para practicar en nuestros hoyos – Bueno, y el puño – explicó mientras movía el consolador con un movimiento circular en mi culo para abrirlo más. "¿Te han follado con el puño?" – Sí... También les gusta mucho que nos follemos así. Son menos frecuentes en contraerlo, pero a veces lo hacen”, explicó. "Mi madre me ha metido el puño en el coño, pero nunca en el culo", dije. "Y mi padre tiene manos demasiado grandes." "¡Bueno, te lo voy a poner ahora mismo!" – exclamó – Me sacó el consolador del culo y le dio unos lamidos – ¡Aquí, por tu boca! – ordenó, entregándome el trozo de látex. Lo devoré inmediatamente. Sonia me escupió varias veces en el culo y apuntó su mano dentro de mí. Sentí los cuatro dedos de mi mano dentro y, poco después, el dedo gordo del pie. Lo hizo lentamente – En las reuniones no vamos a tener tanto cuidado, Katherine Riveros. ¡El puño entra rápido y sin ceremonias! "Me lo puedo imaginar", dije, sacándome el de la boca.
–Ya tienes los cinco dedos dentro... Ahora los voy a deslizar hasta pasar la muñeca. ¿Duele? "Un poco", dije, sintiendo que mi mano entraba en mi recto. Cerré los ojos y apreté los dientes por temor a un dolor insoportable. "¡Está dentro, pequeña perra!" – exclamó Sonia – Ahora voy a cerrar la mano y mover el puño hacia adentro para que el agujero se expanda, ¿de acuerdo? —Está bien —asentí, me lo metí de nuevo en la garganta. Mientras Sonia me follaba el culo con el puño, para dilatarlo poco a poco, y babeando por el efecto del consolador en mi garganta, intenté recopilar lo que sabía sobre el Club y sus miembros: El Club está formado por seis miembros fundadores: Paco, Pepe, Marcial, Antonio, Fernando y mi padre. Y para otros cuatro que se incorporaron posteriormente: Javi, Daniel, Miguel y Arturo Todos deben contribuir con sus hijas cuando reciban la formación adecuada. El entrenamiento comienza desde la primera menstruación y consiste en hacernos sumisas y complacientes con los hombres, en general, y con nuestros padres, en particular. En la presentación al Club debemos tener una experiencia sexual mínima, como chupar pollas, follar en el coño y el culo, tragar orina y linfa. También debemos haber probado la marihuana, el hachís, la cocaína, la heroína y otras drogas comunes; además de fumar alrededor de un paquete de cigarrillos al día y beber bebidas alcohólicas con regularidad. Todos los miembros fundadores ya han presentado al Club a sus hijas: Sonia, Sole, Ruth, Mamen, Yoli,Alba y Laura; y sólo me quedó a mí para que me presentaran. Después de reuniones mensuales, los miembros evalúan las aptitudes de cada nueva puta, habiendo follado un mínimo de tres veces con cada miembro del Club, habiendo sido montada por al menos tres animales diferentes, habiendo realizado tres servicios como puta o como esclava sexual y habiendo consumido drogas y alcohol delante de los miembros del Club. Todo esto debe hacerse antes de los 16 años. En caso contrario, el padre de la puta que en cuestión no pase estas pruebas mínimas, será expulsado del Club, obligado a abandonar el país y entregar todos sus bienes; lo que impone a todos sus miembros hacer todo lo posible para cumplir lo acordado y que sus hijas reciban la formación adecuada y, cuanto antes, mejor. El llamado "capea" es la reunión anual del Club y consiste en vivir juntos durante un fin de semana completo en una finca donde todos estamos acostumbrados, en la forma y manera que decidan los miembros del Club, ya sea follándonos, o cruzándose con animales de granja. También hay espectáculos y concursos entre nosotros que nos recompensan con drogas. El Club puede vendernos, embarazarnos o explotarnos para obtener el máximo retorno económico posible. Sonia ya está vendida a los rusos y, muy probablemente, los gemelos pronto serán vendidos a millonarios árabes. Todos debemos aportar hijas para el futuro del Club, estando embarazadas de los socios. Sonia había abortado dos veces después de que se descubrió que el embarazo no era el de una niña. Y ahora el Club tenía la intención de dejar embarazadas a las gemelas para que dieran a luz niñas antes de ser trasladadas a los árabes cuando cumplieran 16 años. En ese momento, el ruido de la llave en la cerradura de la entrada me despertó de reflexiones tan profundas, la puerta se abrió y apareció mi padre con varias bolsas de plástico. —Llegas a tiempo, Agustín —dijo Sonia—. Mira a tu hija con el puño metido en el culo
– ¡Oh, Katherine Riveros! ¡Qué cosa tan hermosa! - exclamó papá cuando me vio doblemente ensartada, porque guardaba el interior de su boca, obligando a mi garganta a babear tanto como podía. – ¡Toma una foto, Agustín! Es un momento para recordar: su primer puño en el culo. Papá puso las bolsas en el suelo y tomó su teléfono celular. Sonia apretó su brazo dentro de mí para meterlo aún más. Hice lo mismo con el en mi garganta. Quería lucir hermosa para la foto. – ¡Veamos...ahora! -dijo papá. Inmediatamente le mostró la foto a Sonia. "Pásame... que la voy a poner en el grupo de chicas – comentó – Van a morir de envidia – dijo riendo. "Voy a poner esto en el frigorífico", dijo mi padre. "Ahora viene lo mejor, Katherine Riveros", anunció Sonia, "te voy a sacar el puño" Pero no lo haré con la mano extendida, sino con el puño cerrado. Relájate bien y si te duele, muerde el. Pero no grites, ¿de acuerdo? "Fffhale", respondí lo mejor que pude con la punta del timbre. Sonia sacó el puño sin contemplaciones y por un momento pensé que me había partido el culo en dos. Ni siquiera cuando mi padre me desfloró había sentido tanto dolor. Me aferré al consolador y derramé un par de lágrimas, pero reprimí el grito en el interior, mordiendo la barra de látex con forma de polla. – Eso es todo... No fue tan malo ¿verdad? – Noooo – Mentí sin vergüenza. Me sacó el consolador de la boca y me lo volvió a meter por el culo. "¡Allí dentro!" El culo siempre está lleno, Katherine Riveros – dijo riendo mientras me daba una bofetada en las nalgas Me levanté y caminé lo mejor que pude hasta sentarme en el sofá, para que se quedara adentro, abriendo mi ancho. Me dolió, pero también sabía que era la única manera de prepararlo para las prácticas aberrantes que los miembros del Club podían hacerme el sábado. – Mira, con la emoción de follarte el culo con el puño ni siquiera me he dado cuenta de que he recibido mensajes en el grupo de chicas – comentó Sonia mirando su móvil – "¡Bastardo, qué divertido te diviertes!", dice Mamen. "Comportate, maldita perra", dice Yoli. Me han enviado tres vídeos. Los vemos, ¿no? Antes de que pudiera responder, mi padre regresó al comedor con tres cervezas y una bolsa de patatas fritas. Sonia abrió la lata y tomó un largo sorbo. Yo hice lo mismo. "Veo que las cosas van muy bien", dijo papá emocionado. "Tu culo estará listo para el sábado." "Dalo por sentado, Agustín", dijo Sonia, tomando la bolsa de patatas y comiendo varias con entusiasmo. "Tengo buenas noticias sobre tu padre, Sonia", dijo papá, sentado en el sofá a mi lado y poniendo su mano sobre uno de mis muslos. "¡Ya llegas tarde!" Sonia exclamó. – Ya verás... Paco tuvo hoy una reunión con algunos abogados.. . – Sí, iba a negociar una posible venta de los gemelos a algunos árabes – Sonia anticipó – Se lo estaba diciendo a tu hija antes.
"¡Joder, sabes más que yo!" "Sé algo, pero no cómo fue la reunión", dijo Sonia. "Tu padre me llamó y... ¡están vendidos!" – dijo sonriendo, esperando ver nuestra reacción. "Pero no son buenas noticias", dije, "porque tendrán que abandonar el Club" –Sí, pero en dos años –explicó mi padre– eso garantiza la continuidad del Club durante mucho tiempo. Pero, Sonia, no les digas nada a los gemelos. Paco y Marcial quieren que sea una sorpresa. Quieren decírtelo personalmente. "No diré nada, no te preocupes", dijo Sonia. "Cien mil por cabeza." – ¿Y sobre poder embarazarlos? - preguntó Sonia sin dejar de comer patatas. "Oh, ¿lo sabías tú también?" — Sí, eran las condiciones que mi padre quería para cerrar el trato. –Sí...es otra de las decisiones que hemos tomado. Llevamos mucho tiempo pensando en ello y la única manera de tener siempre mercancía es dejarlas embarazadas a todas”, explicó. "Todavía tenemos que ponernos de acuerdo en algunas cosas, como quién dejará embarazada a quién. Y lo haremos de forma ordenada, no todo al mismo tiempo – explicó papá – Primero los gemelos y Sole, que es la mayor después de ti, Sonia, quedarán embarazadas. Darán a luz antes de los 16 años y Sole podrá venderse entonces. Cuando tengan seis o siete meses, las demás quedarán embarazadas. Lo someteremos a votación el sábado. –Es una buena estrategia– dijo Sonia bebiendo un trago de cerveza y dejando caer la bolsa vacía de piernas fritas. ¿Ves, Katherine Riveros? Te lo dije. Os van a dejar a todas embarazadas. – Tania, la hija de Arturo, finalmente tiene su período – comentó papá – Para que pueda comenzar su entrenamiento. – ¡Eso es genial! – exclamó Sonia – ¿Cuántos años tiene la putita? – Doce. – Muy buena edad para empezar.. . – Sonia añadió encender otro cigarrillo – Ojalá en menos de un año pueda ser presentada.
– Javi lo tiene más complicado con Evita – explicó papá – Le pasa a él como a Fernando, lo ha compartido durante semanas con su ex esposa y eso hace que sea muy difícil seguir entrenando. Tu padre está muy preocupado por eso. Sobre todo, que la madre se dé cuenta de algo. Va a hablar con los rusos para ver cómo se puede solucionar el problema... "Arturo no tiene ningún problema con eso, ¿verdad?" - dijo Sonia agarrando su cigarrillo. "No, él es soltero y adoptó a Tania cuando ella era un bebé" "Ella es rumana", me explicó papá. – Agustín, tengo algunos videos de los gemelos que quiero mostrarle a tu hija – dijo Sonia, cambiando de tema – ¿Quieres verlos con nosotros? Papá asintió y Sonia se sentó en el sofá, entre mi padre y yo. Nos propusimos ver los vídeos que le habían enviado los gemelos, no sin antes apagarle el cigarrillo y terminar su lata de cerveza de un solo trago. LOS GEMELOS. – Mira, con la emoción de follarte el culo con el puño ni siquiera me he dado cuenta de que he recibido mensajes en el grupo de chicas – comentó Sonia mirando su móvil – "¡Bastardo, qué divertido te diviertes!", dice Mamen. "Comportate, maldita perra", dice Yoli. Me han enviado tres vídeos. Los vemos, ¿no? Antes de que pudiera responder, mi padre regresó al comedor con tres cervezas y una bolsa de patatas fritas. Sonia abrió la lata y tomó un largo sorbo. Yo hice lo mismo. "Veo que las cosas van muy bien", dijo papá emocionado. "Tu culo estará listo para el sábado." "Dalo por sentado, Agustín", dijo Sonia, tomando la bolsa de patatas y comiendo varias con entusiasmo. "Tengo buenas noticias sobre tu padre, Sonia", dijo papá, sentado en el sofá a mi lado y poniendo su mano sobre uno de mis muslos. "¡Ya llegas tarde!" Sonia exclamó. – Ya verás... Paco tuvo hoy una reunión con algunos abogados.. . – Sí, iba a negociar una posible venta de los gemelos a algunos árabes – Sonia anticipó – Se lo estaba diciendo a tu hija antes. "¡Joder, sabes más que yo!" "Sé algo, pero no cómo fue la reunión", dijo Sonia. "Tu padre me llamó y... ¡están vendidos!" – dijo sonriendo, esperando ver nuestra reacción. "Pero no son buenas noticias", dije, "porque tendrán que abandonar el Club"
–Sí, pero en dos años– explicó mi padre–Eso garantiza la continuidad del Club durante años. Pero Sonia... No les digas nada a los gemelos. Paco y Marcial quieren que sea una sorpresa. Se lo dirán el sábado en la reunión. "No diré nada, no te preocupes", dijo Sonia. "Cien mil por cabeza." – ¿Y sobre poder embarazarlos? - preguntó Sonia sin dejar de comer patatas. "Oh, ¿lo sabías tú también?" — Sí, eran las condiciones que mi padre quería para cerrar el trato. – Sí... Es otra de las decisiones que hemos tomado. Llevamos mucho tiempo pensando en ello y la única manera de tener siempre mercancía es dejarlas embarazadas a todas”, explicó. "Todavía tenemos que ponernos de acuerdo en algunas cosas, como quién dejará embarazada a quién. Y lo haremos de forma ordenada, no todo a la vez – explicó papá – Primero los gemelos y Sole, que es la mayor después de ti, Sonia, quedarán embarazadas. Y cuando tengas seis o siete meses, las demás quedarán embarazadas. –Es una buena estrategia– dijo Sonia bebiendo un trago de cerveza y dejando caer la bolsa vacía de piernas fritas. ¿Ves, Katherine Riveros? Te lo dije. Os van a dejar a todas embarazadas. Sonia se sentó en el sofá, entre mi padre y yo, y nos preparamos para ver los vídeos que le habían enviado los gemelos, no sin antes encender otro cigarrillo y terminar su lata de cerveza de un trago. – Me encantaría ver esos videos contigo – dijo mi papá – pero Paco me llamará en el paseo de Laurita esta noche, así que te dejaré – agregó saliendo de casa. Sonia fue a imprimir el primero de los videos que Yoli y Mamen habían enviado al grupo de Whatsapp de chicas, al que pronto me agregaría, cuando se diera cuenta de algo. – ¡Espera! – exclamó – Que no te he enviado tu foto con el puño en el culo – recordó, subiéndola en ese momento – Quiero ver qué dicen estas zorras – En ese momento, Ruth, que también estaba en el grupo escribió "¡Veamos cuando me hagas algo así, imbécil!", pudimos leer junto con el ícono risueño. Inmediatamente llegó una foto, una de esas que sólo se pueden ver una vez. Sonia lo abrió y Ruth, a quien ya conocía por el vídeo del último encuentro que Sonia me había mostrado antes, apareció en la pantalla, desnuda, sentada en una cama con un porro entre los labios y una cerveza "Coronita" en la mano. "Aquí, pasando el rato hasta que sea mi turno con mi padre. Ahora está con Sole." Rápidamente, Sonia escribió en su móvil. "¿Una pequeña corona? Ya vamos a las tequilas..." "Tú'¡Eres una puta borracha! Ruth respondió instantáneamente, acompañada por el ícono risueño "Veamos los videos de las gemelas", agregó Sonia, estacionando momentáneamente la conversación del grupo de chicas en Whatsapp. Finalmente activó al jugador y Yoli y Mamen aparecieron en la pantalla, sentados en un sofá de cuero negro. Desnudos y con el pelo largo recogido en una cola de caballo. Tomaron una banda elástica marrón que estaba frente a ellos sobre una mesa de vidrio, que cada uno usaba para envolver sus brazos alrededor de sus brazos a la altura de los bíceps. Ambos apretaron la goma y sujetaron uno de los extremos con los dientes.
"Esa es tu casa", dijo Sonia. "Conozco ese sofá." Me han hecho todo lo posible –añadió con picardía–. Yoli es el de la izquierda y Mamen es el de la derecha. "No sé cómo los diferencias", dije, "para mí son idénticos" Luego, con el brazo extendido, golpearon varias veces en lo que comúnmente se llama "sangrado". Sus dientes tiraban de la goma para marcar las venas y abrían y cerraban los puños repetidamente. Unos segundos más tarde, cada uno tomó una jeringa sobre la mesa de cristal y apuntó la aguja hacia las venas marcadas, insertándolas lentamente y apretando el émbolo hasta que todo el líquido había penetrado en su suministro de sangre. Pusieron las jeringas sobre la mesa y se desplomaron en el respaldo del sofá, con los ojos en blanco. Antes de que pudiéramos comentar lo que acabábamos de ver, un hombre en calzoncillos apareció en el ángulo de visión. Llevaba un pasamontañas en la cabeza para proteger su identidad. Primero fue por Mamen, a quien abofeteó varias veces y le pellizcó las tetas. Inmediatamente se subió al sofá,le dio la espalda a la cámara que estaba grabando y se bajó los calzoncillos, sacó la polla y se la metió en la boca. Empezó a follarla, aunque Mamen estaba prácticamente desplomada en el sofá, mientras su hermana cerraba los ojos y suspiraba. Se escuchó una voz de la persona que estaba haciendo la grabación que decía: "¡Que se jodan ese par de putas!" El tipo empujó violentamente hacia la boca de Mamen, aunque no se pudo ver en detalle debido al ángulo de visión. Yoli, con los ojos entreabiertos, susurró: "Que me jodan... por favor" "¿Tienes idea de quién es, Sonia?" – preguntó mi padre. "¡No!" –respondió– Debe ser algún cliente a quien Marcial se los alquiló. El tipo, al escuchar las peticiones de Yoli, sacó la polla de la boca de su gemelo y se levantó del sofá. Mamen babeaba por la acción de la mierda, pero apenas se movía. Lentamente, ella se reclinó en uno de los brazos laterales del sofá, mientras el hombre se colocaba entre las piernas de Yoli. La agarró por la cintura y la dio vuelta hasta que quedó boca abajo en el sofá. Luego le separó las nalgas y se las metió violentamente en el culo. Yoli, cuando sintió la penetración, pareció activarse ligeramente y arqueó su cuerpo para poner su culo en pompa y facilitar el follado por detrás. De repente, otro hombre entró en la pantalla. "Esa es Marcial", señaló Sonia.
Marçal se acercó por un lado, como si no quisiera aparecer en la grabación ni interrumpir al tipo que se estaba follando a una de sus hijas por el culo. Caminó hacia Mamen, que estaba medio apartado y con los ojos medio abiertos. Sin decir palabra, Marçal le dio dos bofetadas. "¡Despierta, hija de la gran perra!" dijo antes de abofetearla nuevamente. Mamen reaccionó inmediatamente, como si se hubiera despertado de un trance. "Eh... "Estoy... eh... sí, papá...", logró decir. Marçal salió del ángulo de visión y Mamen se levantó lentamente, tambaleándose, pero logró mantener el equilibrio durante unos segundos, mirando a su hermana penetrada a cuatro patas por ese tipo, como si intentara comprender la situación. De repente, se tumbó en el sofá y, extendiendo las piernas, dijo: "¡Es mi turno, cabrón! ¡Ponlo dentro!" El tipo sacó su polla del culo de Yoli y fue por Mamen. Sin dudarlo, la metió en su coño y comenzó a follarla enérgicamente. Yoli recompuso su posición y se acercó para ver de cerca la follada de su hermana quien susurró "Joderme,.. . joderme,.. . joderme,.. ." Yoli empujó ligeramente al chico, lo suficiente para que la polla saliera del coño de su hermana y se la pusiera en la boca. Lo chupó durante unos segundos y se lo volvió a poner a Mamen. Yoli repitió esta operación durante unos segundos, hasta que el tipo, una de las veces que sacó su polla del coño de Mamen, entró en la boca de Yoli, quien le chupó glotónmente el culo por un rato. Se tragó el semen y se desplomó en el sofá, junto a su hermana. Parecía que este era el final de la grabación, pero el disparo quedó fijo y unos segundos después apareció una mano con seis billetes de 100 euros cada uno, mostrándolos desplegados como si fueran cartas de un juego de cartas. "Así de difícil es follar con estas dos zorras" El vídeo terminó ahí. – ¿Podría ser este el vídeo que Albita dijo que habían dedicado a mi padre? - le preguntó Sonia a papá. — ¡No tengo idea, Sonia! –¿Qué opinas de los gemelos? Sonia me preguntó. –.. . ¡son buenos! Exclamé, reconociendo su belleza y su talento. "Para mí estaba exagerando", señaló Sonia, "Jaco no te deja tan débil en tan poco tiempo". Apenas había tenido ningún efecto sobre ellos. "Bueno, no lo sé, pero quiero probarlo", dije. –¿Vemos el segundo? "¡Vamos!" En la imagen aparecían los gemelos, completamente desnudos, arrodillados dentro de una jaula de metal. Uno de esos para meter a los animales y poder transportarlos. Medía un metro de alto por un metro de largo, más o menos, de modo que los gemelos apenas podían caber juntos, a pesar de estar de rodillas. Los dos llevaban un collar brillante apretado alrededor del cuello, del que colgaba una cadena de metal. La habitación parecía un establo o un pajar porque se podía ver un rastrillo, una pala y varios fardos de paja. De repente, la imagen mostraba a un tipo vestido con jeans, botas y una camisa a cuadros. Llevaba un pasamontañas para ocultar su rostro. Abrió una puerta y tiró de las cadenas haciendo que los gemelos salieran de la jaula de rodillas.
Los paseó un rato, como si fueran perros, y de vez en cuando les daba palmadas en las nalgas. Después de unos minutos, los condujo de rodillas a otra parte del establo, donde apareció un caballo marrón oscuro. Sin soltar la cadena, los condujo hasta el caballo y se pararon debajo de él. Inmediatamente me llamó la atención el tamaño de ese insecto. Calculé que mediría más de medio metro. Los dos comenzaron a tocar lentamente, sin que el chico soltara las cadenas. Uno de ellos, no sé cuál de los dos porque todavía no podía distinguirlos, empezó a lamer la enorme barricada de arriba a abajo. Se podía ver su lengua lamiendo, mientras la otra continuaba moviéndose suavemente. Se metió el capullo en la boca, no sin dificultad por su increíble tamaño. Se podía ver su boca bien abierta y cómo apenas logró meter unos centímetros. Con el rabillo del ojo miró la cámara que la estaba grabando. Pude ver, en un primer plano que hizo el filmador, en sus intensos ojos azules la morbosidad y la emoción. Después de chupar un rato la polla del caballo, fue el turno de su gemela, quien repitió la misma operación y chupó con un gesto cruel. "Esto debe haber sido recientemente", comentó Sonia. "En la última reunión no me habían dicho que ya habían probado con caballos. La que primero había chupado la polla del animal, cambió de posición, colocándose debajo del caballo con el cuerpo inclinado hacia adelante y acercando el culo al candado del insecto. Su gemela hizo que fuera más fácil para esa polla llegar al coño de su hermana. Se metió un buen trozo en lugar de en la boca. Luego se lo sacó del coño y se lo metió en el culo, presionando con fuerza el capullo del animal, que parecía suave a pesar de la dureza del resto del imponente gallo. Inmediatamente, balanceó su polla para que se deslizara por el recto de su gemelo. Después de unos minutos cambiaron de posición y fue el segundo el que fue follado por el caballo, tanto por el coño como por el culo. El vídeo tenía varios cortes, que fueron apreciados porque los gemelos cambiaron de posición. Después del último, los dos sacudieron enérgicamente al caballo. Uno de ellos se metió el brote en la boca y, al cabo de unos segundos, el semen empezó a desbordarse de su barbilla y de la comisura de la boca. Sacó el capullo de su boca del que fluía un poderoso chorro de leche, que su gemela rápidamente capturó con su boca. Cuando el animal se desahogó por completo, los gemelos abrieron la boca para mostrar el contenido blanco y pastoso que los desbordaba, cayendo parcialmente al suelo y tragándose el resto. Se lamieron los labios y se besaron con la lengua. Una mano apareció en el ángulo de visión con dos billetes de quinientos euros y dijo: "Esto es lo que le cuesta a este par de putas follar a tu caballo"El vídeo terminó ahí. – ¡Uf, Katherine Riveros! – exclamó Sonia, visiblemente emocionada – Quiero follarme a un caballo ahora... No puede ser que estos dos, un año más jóvenes que yo, ya estén follando caballos y lo único que he hecho es chupar el pony de la capa por unos segundos... – dijo con voz de niña caprichosa – Voy a pedirle a mi padre que organice algo para mí con caballos – dijo muy enojada. Tomó su teléfono móvil y marcó. Él puso sus manos libres para que yo también pudiera escuchar la conversación. – ¡Qué carajo quieres, perra! – exclamó la inconfundible voz ronca de su padre – Será mejor que lo hagas importante, hija de la gran perra... ¡o cuando llegue a casa te mataré con el infierno! – Papá.. . – dijo Sonia con voz sumisa – Acabo de enterarme de que Mamen y Yoli ya follan caballos.. . "¿Y qué?" –preguntó muy enojado– ¿Qué carajo te importa, maldito subnormal? – Bueno... papi... que todavía no lo hago.. . "¿Y me molestas por eso, perra sucia?" ¿Me estás llamando por eso? – exclamó muy enojado. – No te enojes, papi.. . Pero soy la mayor, dentro de unos meses cumpliré dieciséis años y los gemelos todavía tienen catorce... – dijo sumisamente. "¿Te vas a poner celosa ahora, perra?"
–Bueno, sí... papi... Siempre he sido el primero en todo... Quiero follar con caballos como ellos...– sugirió con voz infantil. "¡No me toques más las pelotas, Sonia!" – concluyó Paco. "Prométeme que me conseguirás un caballo, papá, antes de ir con los rusos... ¡Puedes hacer un DVD!" Seguro que se vende muy bien, papi... —¡Ya basta, Sonia! –gritó Paco– ¿Cómo estás con el bebé de Agustín? — Está todo genial, papá. ¿Vienes hoy? Katherine Riveros quiere sacarte la leche, la dejaste a mitad de camino esta mañana.. . “Tuve una reunión importante y no podía llegar tarde”, explicó Paco. "No voy a poder ir, aunque me encantaría destruir a esa pequeña Katherine Riveros" Ya sabéis que hoy Elenita hace su debut con unos perros y no quiero perdérmelo. "Te recogeré mañana", dijo, justo antes de colgar. "Me encanta cuando te hago enojar", dijo, encendiendo otro cigarrillo. tan... tan viril – agregó, encontrando la palabra que estaba buscando. ¿Vemos al tercero de los gemelos? "¡Sí!" Sonia activó el reproductor de su móvil y las gemelas aparecieron en la pantalla, completamente desnudas y con el pelo recogido en una cola de caballo, rodeadas de hombres, también desnudos. Se chuparon las pollas, mientras les escupían en la cara y les daban fuertes bofetadas. En pocos segundos comenzaron a follarlos, a cuatro patas, sin dejar de chupar pollas, que se amontonaban en sus caras. Por fin pude ver cuántos hombres participaban en esto: seis. Los que los follaban por detrás, lo hacían violentamente y, tras unos vendajes rápidos y enérgicos, dejaban su lugar para que otros ocuparan, indistintamente, su coño y su culo. Los chicos cambiaban de posición, turnándose en sus agujeros, mientras los gemelos chupaban y movían pollas sin parar. Respiraron con fuerza, porque los tipos que se metían la cola en la boca lo hacían violentamente, follándose la garganta. Después de unos minutos, donde la vorágine continuó exactamente igual, el vídeo concluyó. "¿Has follado así, con muchos hombres a la vez?" – Le pregunté a Sonia. "¡Por supuesto!" –dijo normalmente, fumando intensamente su cigarrillo– Y lo harás muy pronto. En las reuniones siempre estamos jodidos así... y he estado en muchas reuniones... "¿En cuántos has estado?"
– Ei bine... Déjalo pensar... Empecé hace casi tres años, en septiembre acababa de cumplir trece... Septiembre, octubre, noviembre.. . – enumeró recordando – Doce.. . más doce.. . más siete.. . hay 31.. . más dos capas y cuatro reuniones extraordinarias... 35! "Treinta y cinco reuniones..." Lo dije pensativamente.
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