|
|
|
|
Katherine Riveros, is enjoyed by her neighbor Author: cielo Date: 16 February 2026 Virginity, Erotica, Teen, School
![]() Katherine Riveros, es disfrutada por su vecina Os voy a contar mis anécdotas que tengo desde hace algunos años, ya que a los 17 años comencé a tener mis primeros contactos sexuales con hombres adultos que se aprovechaban de mi inocencia y de mí como querían.
Te describo: Yo medía 1,30cm de alto, delgada, típica morena latina canela con piel bronceada, piernas pequeñas muy bien formadas y bien formadas, tenía un cuerpo muy bueno según las fotos de mi infancia. Pero ella tenía una característica única que pocas chicas tienen a esa edad; una basura muy grande para mi edad, mis nalgas parecen dos globos y siempre han estado súper bien formadas, lo cual fue causa de erecciones y malos pensamientos de viejos degenerados que se aprovecharon de mí tan pronto como pudieron. Cuando tenía sólo 17 años Mi primer hecho ocurrió cuando iba a la escuela primaria donde trabajaba un hombre de unos 50 años; recuerdo que él era el conserje y era un hombre delgado, algo gris y con bigote. Todo empezó, una vez que estábamos en educación física, yo llevaba pantalones cortos que por mis grandes nalgas estaban muy cerca de mi cuerpo mostrando también mis hermosas piernas y recuerdo que este hombre estaba barriendo los patios en ese momento y tan pronto como me vio empezó a sonreírme, como yo era una chica muy feliz yo también le sonreí, pero sin ninguna intención ya que a esa edad uno no piensa mal. También recuerdo vagamente que varios de los profesores presentes ese día seguían mirándome, incluido mi profesor de educación física, y escondiéndose entre ellos. Ese mismo día, a la hora de partir, se me acercó, se presentó y me dijo: "Hola hermosa, quiero darte una piruleta porque eres la princesita más hermosa que he visto en esta escuela. En ese momento me sentí halagado y acepté el regalo. Se despidió de mí y días después volvió a darme cosas y a decirme cosas halagadoras, inocentemente comencé a confiar en ese hombre.
Con la confianza ganada, también se acercó a mi madre, una madre soltera que solo cuidaba de mí y de mis dos hermanas menores. Él también se ganó su confianza y mi madre aceptó su acercamiento hacia mí. Este hombre vivía en la escuela, era un hombre divorciado y sus hijos ya eran mayores e incluso tenía nietos. Bueno, resulta que con la confianza ya ganada y después de unas semanas le pidió permiso a mi madre para permitirme quedarme un rato más después de la escuela porque le recordaba a una nieta y ella apenas lo visitaba y que me amaba como si lo fuera. Mi madre aceptó, no sé, tal vez porque quería encontrarme un lado paternal y no podía dármelo, no sé. Con mucho gusto me sentí amada y aceptada, y desde ese momento hubo días en que me quedé para acompañarlo hasta 2 horas después de la escuela y me iba a dejar en mi casa, la confianza que obtuvo fue tan grande que luego mi madre ya me dijo que debía visitar a mi tío también los fines de semana. Resulta que un sábado fue a la casa y le dijo a mi mamá que me llevaría a un parque y que, si quería acompañarnos, ella le dijo que no podía porque tenía que cuidar a mis hermanas pequeñas y él prefería que me divirtiera, pero no sabíamos que mi mamá había cometido un error, ya que este hombre era un pedófilo potencial. Al día siguiente salimos alrededor de las 7:00 de la mañana, pero mi mamá cometió otro error al vestirme muy bonita y coqueta con un vestido verde claro sin tirantes que me llegaba hasta las rodillas, el pelo suelto y me maquillaba. Cuando mi tío Alberto me vio, me dijo: —Hola Katherine Riveros, hoy te ves muy bonita. Sólo respondí un poco avergonzado. —Muchas gracias tío Alberto. Y salimos de mi casa, pero él cambió los planes y me llevó sin saberlo a un spa a una hora de distancia, no llevaba traje de baño y me dijo que me compraría uno allí. En el camino siguió mirando todo mi cuerpo y especialmente mis piernas y me dijo cosas bonitas. Cuando llegamos al lugar alquilé una cabaña para cambiar y guardar nuestras pertenencias, él tenía todo planeado, me dijo: "Vamos a buscar tu traje mi amor. Me llevó a una tienda de trajes de baño y una vez allí el empleado que parecía conocerlo le dio varios trajes que él eligió y que yo tenía que probarme; me dijo: "Amor mío, quiero verlos en ti, ver cuál te queda más bonito." Cuando se probó varios de ellos, se decidió por un traje amarillo fluorescente de una sola pieza de tela muy fina, me dijo: "Ese te queda precioso, no lo uses, te lo pones en la cabina" Cuando llegamos a la cabaña entré a la habitación para cambiarme, después de un tiempo supe que me estaba grabando con su cámara de video ya que me dijo: "Quítate la ropa y mientras te espero afuera y me entregas tu ropa, finalmente te daré el traje cuando estés listo" La situación es que me dejó después de haberme quitado la ropa muy lentamente a petición suya durante unos 25 minutos más esperando ya que como dijo: Katherine Riveros, ya volví. Olvídate de nuestros trajes en la tienda, pero no te cubras porque te va a doler. Espérame aquí y, en cuanto llegue, haz los ejercicios que hacías el día que nos conocimos, levanta los brazos hacia el cielo y luego toca las puntas de los pies con ellos
Lo cual hice y lo esperé desnudo durante casi 40 minutos. Cuando llegué a la cabaña me dio mi traje nuevo y cuando salí no dejó de mirarme; lo mismo pasó un tiempo después con varios hombres que estaban en las piscinas, quienes no dejaron de mirarme morbosamente y algunos me violaron con los ojos, ya que el traje hacía que mis enormes nalgas y mis piernas bien formadas brillaran mejor. Cuando estábamos de viaje me pregunté: ─ ¿Sabes nadar Katherine Riveros? "No, el impugnado. "Te voy a mostrar mi amor, ven, vamos a un lugar donde tengamos espacio" Fuimos a una piscina lejana donde casi no había gente, me parecía a su pequeña hija sin ninguna sospecha y cuando llegamos a la piscina nos metimos al agua donde según él me enseñaba a nadar y ahí empezó todo. Él no me tocaba bruscamente, era muy sutil, sabía hacer su trabajo, primero me tocaba las piernas y mientras me enseñaba a nadar tocaba delicadamente mi pequeño cuerpo. Una vez que tuvo más confianza cuando tuve que agarrarlo me abrazó y tomó mi gran culo con las palmas, no me di cuenta de que era morboso. Entonces me dijo: "Vamos a jugar." Entonces en el agua jugábamos a tirarnos unos a otros, a correr y cuando yo estaba boca arriba él me abrazaba y me pegaba todo su cuerpo adulto al mío cuando era niña y luego comencé a sentir que su viejo era todo mi cola, pero no lo vi mal, sentí que era algo normal y que hombres así siempre lo tenían. Después de un tiempo no sé por qué, pero mi sexualidad empezó a despertar; me gustaba sentir su vergüenza como caballero sin saber por qué, ya lo amaba y lo sentía como alguien cercano a mí. Pasó el tiempo y sus tocamientos eran más repetitivos y desvergonzados, me dijo:
"Eres mi amor, te quiero mucho, te voy a dar muchas caricias porque quiero demostrarte cuánto te quiero." — Solo dije: yo también te amo, tío Alberto Y lo abracé, luego con sus manos tocaron mis nalgas perfectas con gran detalle bajo el agua, puso sus manos debajo de mi traje de baño y me agarró de allí acariciando mi ano, luego me dio la vuelta y sintió que ponía el suyo en medio de mi culo y lo frotaba suavemente dentro de mis mejillas que hacían un gran surco. Sentí como su polla se estaba poniendo más rígida y palpitante, era dura como un hueso, sentí como la movía lentamente y palpitaba en mi ano y a través de todo mi enorme culo, creo que había sacado su polla porque se sentía muy rica y la frotó suavemente mientras estaba en el agua se podía escuchar como se movía de un lado a otro, Entonces me dijo: "Eres muy hermosa y tienes un cuerpo muy hermoso, ¿en el futuro no te gustaría ser famosa?" "Dije que sí." Luego estratégicamente me dijo: "Estudié fotografía, voy a llevarte una película para que la enviemos a una agencia para que puedas ser modelo" Yo era ignorante de todo y feliz porque le parecía que tenía el cuerpo de una modelo que aceptaba. Él me dijo: "Si quieres modelar, podemos hacerlo hoy y empezamos a grabar" — Sí, quiero, tío Alberto "Está bien mi amor, vamos a la cabaña para que podamos grabar tu primera película" Luego salimos de la piscina, pero antes de que saliera del agua se cubrió con su toalla impidiéndome verlo como estaba, pero era imposible, estaba muy de pie y muy duro. Luego salimos de la piscina, pero antes de que saliera del agua se cubrió con su toalla impidiéndome verlo como estaba, pero era imposible, estaba muy de pie y muy duro. En el camino de regreso a la cabaña todas las miradas de los hombres en las otras piscinas eran más descaradas porque mi traje estaba totalmente empapado y se había pegado a mi pequeño cuerpo y sobre todo estaba metido entre mis nalgas lo que me hacía sentir un poco incómodo, luego el señor Alberto se inclinó y con una de sus toallas me cubrió y continuamos nuestro camino. Cuando llegamos a la cabaña abrió la puerta y después de entrar vi que la cerró con llave, no pensé nada malo, y pensé que era para que nadie nos molestara mientras me grababa y así, pero tenía otros planes; Una vez dentro fuimos a la habitación y allí sacó su cámara de video que momentos antes me había grabado desnuda arqueando mi cuerpo deteniendo mi culo y dándole una gran vista de mi cuerpo ya que yo también estaba agachada y estaba toda empinada mostrando mi hermoso y gordo culo, me dijo: "Katherine Riveros, quítate la toalla y vamos a empezar a grabarte, déjame tomarte fotos así con tu traje todavía mojado, eso te hace lucir más sexy" Por el agua el traje estaba todo pegado a mi cuerpo y la hendidura de mi coño era transparente la cual estaba abultada y bien delineada, y por el tacto que me dio el traje de baño se había pegado en mis labios y mi culo, se podía ver mi coño sin pelos y mis pechos aún sin desarrollar, mis pezones eran transparentes.
Me hacía pararme en varias posiciones, se acostaba con la cámara y me llevaba desde diferentes ángulos para poder tomar mis nalgas y me decía: “Katherine Riveros, hay que tomar ciertas posiciones para salir mejor, ahora sube a la cama a seguir tomando fotos” Obedientemente me subí a la cama y posé para él mientras me tomaba muchas fotos, luego me puso a cuatro patas en la cama, me dijo: "¡Por tu pequeña cola!" Y así lo hizo, continuó: —Ahora Katherine Riveros te voy a enseñar cómo hacer algunas poses para que las hagas. — Sí, tío Alberto. Luego se subía a la cama y yo actuaba como ágatas, me agarraba por la cintura o las nalgas, se frotaba la polla y dejaba la cámara grabando y pasaban minutos en los que aparentemente me decía cómo posicionarme, pero era para pegarme la polla al culo y me ponía como quería, yo pensaba que todo era normal, pero en realidad se estaba deleitando con el cuerpo de mi pequeña, luego cambió el casete porque ya había terminado dos y me dijo: "Ahora vamos a ensayar porque los artistas también deben saber actuar, vamos a actuar como en las películas, vamos a imaginar que yo soy un actor famoso y tú eres su novia y vamos a actuar. — Sí, tío Alberto. Y así comenzó el juego. Empezó quitándose la toalla y pude ver claramente por primera vez la polla de un hombre, estaba muy parado y se podía ver algo negro a su alrededor, luego me abrazó, me llevó en brazos, me sentó sobre sus piernas y entonces tocó todo mi cuerpo, me puso en diferentes posiciones y como también estaba en traje de baño, su pitote era grueso y bien erguido; Como su traje era blanco casi transparente era perfectamente visible, toda venosa y con una cabeza grande, quería escapar, algún tiempo después me di cuenta de que hacía todo a propósito para que ambos pudiéramos ver nuestras partes más íntimas. La situación se puso cada vez más caliente; me hizo pararme en la cama, me llevó en sus brazos, me puso frente a él y lo abracé con mis piernas alrededor de su cintura y entonces se sentó nuevamente dejando mi trasero solo sobre su polla sentada sobre él, De nuevo sentí ese trozo de carne dura entre mis nalgas como hace un rato en la piscina; y todas las caricias que me había dado habían hecho que la parte trasera de mi pequeño traje se metiera entre mis nalgas formando una especie de tanga. Nuevamente comenzó a acariciarme y en el momento en que cerré los ojos me dio un beso en la boca y no correspondí separándome rápidamente de él, me dijo: "Es sólo actuación, son mentiras. Y sin decirme nada me tomó por la cabeza y se acercó a él luego me dio otro beso y luego otro, continué el juego y después de un rato nos besamos, no lo sabía y me dejó hacerlo, me metió la lengua en la boca y buscó mi lengua, me chupó la lengua y los labios y dijo: — Katherine Riveros, ¡¡vas a ser una muy buena actriz!! Y nos volvimos a besar, así que estuvimos jugando, besándonos y grabándonos unas 3 horas más, debo decir honestamente que a partir de ese momento comencé a sorprenderme por las pollas de los hombres, tal vez la naturaleza, la morbosidad, los hechos tal como sucedieron, pero sabía que con el señor Alberto iba a aprender mucho de eso.
Después de un rato los besos fueron más intensos y se oían por toda la habitación, ahora fui yo quien agarró la cabeza de mi tío Alberto le metí la lengua en la boca y la junté con él y luego me chupó los labios y yo le hice lo mismo, nos besábamos como adultos, y como me encantaba el juego de los besos me dijo: ─ Katherine Riveros ire a bañarme, ¿no te quieres ir a bañar conmigo amor? Pensé que tal vez haríamos más cosas bonitas en el baño y dije nervioso: "¡¡Éste, si quiero!! — Está bien, vamos, vamos a bañarnos ─ Katherine Riveros ire a bañarme, ¿no te quieres ir a bañar conmigo amor? Pensé que tal vez haríamos más cosas bonitas en el baño y dije nervioso: "¡¡Éste, si quiero!! — Está bien, vamos, vamos a bañarnos Luego me levanté de sus piernas y luego él se levantó de la cama y de su mochila sacó otro casete, agarró su cámara y cambió los casetes y puso el nuevo adentro, luego agarró mi manita y fuimos juntos a bañarnos, tomó su cámara. Cuando llegamos al baño la coloqué arriba y le pregunté: "¿Para qué?" Él sólo respondió: "Para mantenerlo cargando." Solo vi una bombilla roja encendida, pensé que era así, ahora sé que lo grabé todo; abrió el grifo de la ducha y nos metimos al agua, una vez cuando estábamos todos mojados cerró el grifo del agua, agarró el jabón y sin decirme nada empezó a enjabonarme con todo y mi trajecito, Me dejé hacerlo, me gustó mucho cómo pasó sus manos por todo mi pequeño cuerpo, con toda su confianza me dijo: "Te voy a bañar como a mis nietas y no deberías avergonzarte, quítate la ropa" Me lo quité con vergüenza, pero con la confianza y el deseo de que él continuara tocándome y haciéndome cosquillas en el estómago, inocentemente me desnudé completamente frente a él y tan desnudo que comenzó a enjabonarme, enjabonó libremente todo mi cuerpo, mis brazos, bajó por mi vientre hasta mis piernas, luego subió por mis muslos y luego puso sus manos con el jabón en medio de mis nalgas y luego las pasó por mis mejillas, sentí sus caricias corriendo por todo mi cuerpo y mi corazón latía mil. Así que ella continuó deleitándose con todo mi pequeño cuerpo, acariciándome por todas partes. Después de un rato de enjabonarme, se levantó y sin preguntarme puso sus dedos en los bordes de sus pantalones y los bajó y su polla salió como un resorte, no podía creer que fuera enorme, venosa, terca toda su polla, no sabía qué hacer, no podía creer lo que estaba pasando, se había desnudado con confianza frente a mí, ¡Con una erección lo más que podía, sus venas parecían a punto de estallar! "Te voy a tallar y luego tú me tallas, ¿de acuerdo?" "Sí", respondí. Me enjabonó el cuerpo otra vez, me puso frente a mí, frotó su polla en mis coños y en mi barbilla, la diferencia de altura me hizo ver una escena súper caliente, imagina a una chica de 17 años de 1,15 metros bañándose con un hombre de 50 y tantos años de 1,80 todos peludos, con una polla bien erguida de 20 centímetros, desconocida, Aunque había cierta confianza, ¡qué broma!
Me giró cara a cara contra la pared, puso nuestros trajes en el suelo y luego se arrodilló, me abrió las nalgas y dijo: "Tengo que comprobar si ya están limpios." Luego me abrió las nalgas con ambas manos y metió la cara y comencé a olerme, me daba mucha vergüenza lo que me hacía, sabía que todo estaba muy mal, pero en ningún momento me maltrató, fue muy cuidadoso y me dijo: ─ Aún queda un largo camino por recorrer, tu ano es muy profundo y hay que lavarlo bien, una forma de lavarlo bien es meter la lengua y te sentirás cosquilleado. "Me gustan las cosquillas, hombre." Luego me enjuagó con agua, me apoyó contra la pared, se arrodilló y abrió mis nalgas con sus dos manos y luego me metió la lengua y la movió en mi ano en círculos, luego la pasó desde el nacimiento de mi vaginita hasta mi ano, me sentí muy hermosa, no me morbaba que fuera algo malo. Luego cuando su lengua llegó a mi vaginita me chupó los labios y bebió los líquidos que salían de allí, pensé que era algo sucio y al principio me sentí muy avergonzado, pero me dijo: — Katherine Riveros no te avergüences, deja que salga todo ese líquido para dejarte limpio dentro de mi amor. Nuevamente me chupó la vulvita, solo sentí como me chupó los labios vaginales y luego los mordió suavemente con los dientes, en ese momento no me contuve y le dejé beber todo mi jugo vaginal, parecía que le encantaba ese sabor, me dijo: — Sabes muy rico mi amor, déjame seguir bebiendo todo tu néctar cuando era niño. — Sí, tío Alberto. Y continuamos con lo que estábamos haciendo, por todo el baño se podía escuchar como me chupaba llenándolo por su salida una y otra vez. — Mmmmm, deja salir todo Katherine Riveros, mmmm!! Me moría de placer, sabía que todo eso estaba muy mal y que un hombre mayor no debía hacer eso con una chica, pero estaba chupando muy bien a mi conejito y solo le dejaba beber mis jugos vaginales. Luego volvía a subir por mi ano y me daba unos lamidos como si estuviera chupando una piruleta, yo simplemente saltaba con cada pasada de su lengua por todo mi ano y luego volvía a bajar por mi vagina repitiendo el mismo proceso. Después de meterme la lengua durante 20 minutos me sentí en gloria, no quería que parara, pero todo había terminado cuando se levantó, todavía sentía la sensación como si estuviera siguiendo su lengua en mi ano y mi vagina, me dijo: — Katherine Riveros para terminar de lavarte el culo tengo que poner algo que llegue mejor al fondo así que usaré lo mío para terminar de lavarte, pero primero tienes que lavarme a mí. "Sí, tío Alberto." Ignorante de lo que me había dicho, agarré el jabón y comencé a enjabonarle el pecho lleno de pelo, las piernas, se dio la vuelta y me mostró sus nalgas también llenas de pelo y luego se dio la vuelta y dijo: "Debes lavar mi cosita muy bien como lo hice contigo." Luego con un poco de miedo lo agarré con mis dos dedos y comencé a enjabonar su polla grande y cabezona, no sabía ni imaginaba que lo que tenía frente a mí y en mis manos era una polla real que tanto aman las mujeres, solo la vi enorme, gruesa, venosa y con una cabeza grande. Sentí en mis manitas cómo palpitaba, lo enjaboné mucho y ella me dijo:
"Así no se hace Katherine Riveros, hay que ponerle jabón con las manitas y frotarlo así" Se puso jabón por toda la polla y me mostró cómo debía hacerlo, dijo: — Mira, Katherine Riveros, ¡¡debes lavarlo de arriba a abajo como lo estoy haciendo yo!! Me enseñó a hacerlo como si fuera un puñetazo, pero en realidad se estaba masturbando frente a mí. —Ahora te toca a ti hacerlo mi amor y no deberías sentir pena. — Sí, tío Alberto. Agarró mi pequeña mano y la colocó sobre su polla, cuando sintió que mi mano sostenía su gran polla se sonrojó y lanzó un gran uffff! Sentí por primera vez toda su polla, era muy grande y mi mano no podía cubrir todo ese trozo de carne, luego mi pequeña mano comenzó a subir y bajar por toda su polla, se sentía muy dura y suave al mismo tiempo, también muy caliente y un poco de líquido transparente y viscoso salió de la punta de su polla. Luego lo soltó y entonces comencé a lavarlo un poco torpemente de arriba a abajo, palpitaba mucho y sus venas se sentían muy duras y cuando mi manita llegó a la parte superior de su hongo lo bajé nuevamente. En mi inocencia pensé que lo estaba enjabonando, pero en realidad estaba masturbándome con su polla dura y caliente. Me dijo con voz quebrada: — Haaaa sssiii, esssooo eesssooo, así, asssiii Katherine Riveros, lo haces muy bien mi bebé, no pares hermosa, me estás lavando maravillosamente mi amor, ¡¡Nunca me habían lavado así!! — Tío Alberto, ¿estoy lavando bien tu coso? —Sí mi amor, déjalo muy limpio, córtalo más duro Katherine Riveros. — Sí, tío Alberto. Luego agarré y le puse más jabón en la polla y comencé a frotarla con mis dos manos con más fuerza. — Oh sssiii, así Katherine Riveros, no detengas a mi chica, ufff que delicioso, ahhhh sí!! Así que seguí lavando la enorme polla de mi tío Alberto de arriba a abajo; no dijo nada, solo gimió, gruñó y se retorció de placer; para mí fue solo un juego y verlo retorcerse me hizo reír mucho por eso lo hizo más fuerte y rápido, no puedo decir que fue el mejor lavado del mundo, pero tener 17 años para él fue gloria. Después de un tiempo de tener ese enorme palo entre mis manitas comencé a tener un comesol muy extraño en mi coño y sin pensarlo y con gran inocencia comencé a tocarme, No sabía lo que me emocionaba con todo lo que estaba pasando en ese momento y después de un rato con una mano me frotó el coño con la otra enjabonó su enorme polla; no se perdió ningún detalle, grabó todo y para terminar las cosas se salió de control, me dijo:
"Katherine Riveros, ahora vamos a terminar de limpiarte el culo, ponle más jabón a mi pajarito y te voy a frotar para que quede limpio" Nuevamente comencé a ponerle mucho jabón en su polla grande y palpitante hasta que quedó totalmente blanca y resbaladiza. Entonces me dijo: —Ahora, Katherine Riveros, detente y date la vuelta, mi amor — Sí, tío Alberto. Después de un tiempo de tener ese enorme palo entre mis manitas comencé a tener un comesol muy extraño en mi coño y sin pensarlo y con gran inocencia comencé a tocarme, No sabía lo que me emocionaba con todo lo que estaba pasando en ese momento y después de un rato mientras con una mano me frotaba el coño con la otra enjabonaba su enorme polla; no se perdió ningún detalle, grabó todo y para terminar las cosas se salió de control, me dijo: "Katherine Riveros, ahora vamos a terminar de limpiarte el culo, ponle más jabón a mi pajarito y te voy a frotar para que quede limpio" Nuevamente comencé a ponerle mucho jabón en su polla grande y palpitante hasta que quedó totalmente blanca y resbaladiza. Entonces me dijo: —Ahora, Katherine Riveros, detente y date la vuelta, mi amor — Sí, tío Alberto. En ese momento no sabía que mi vida como inocente niña de primaria de sólo 17 años había llegado a su fin, ese hombre al que llamaba tío se aprovecharía de mí con engaños y me llevaría a conocer por primera vez los placeres más ricos del sexo. Ahora mi inocencia y curiosidad me harían hacer lo que él me pedía, y entonces con mi gran inocencia me levanté y sin saber qué me iba a hacer me di la vuelta de espaldas a él sin ninguna malicia, pensé que era otro juego, él se paró detrás de mí y dijo murmurando: Ahora si mi Katherine Riveros, mi rica mamacita; ¡¡Vas a sentir mi polla parada sobre el culo de tu hermosa niña!!
Él puso sus manos sobre mi cintura y me llevó, en ese momento sentí como su polla se detenía corriendo por toda mi espalda, pasando por el medio de mis nalgas y llegando debajo de mi trasero, luego abrazó mi vientre y sentí como su otra mano colocaba la cabeza de su polla en medio de mis nalgas y sin decir nada empezó a meterla entre mis mejillas llevándome con ambas manos mi cintura. Cuando sentí que ese intruso de carne se abría paso entre mis nalgas, rápidamente las separé de su polla, sacándola por completo y dije asustado: —¿Pero qué estás haciendo, tío Alberto? ─ Tranquila mi amor, recuerda que usaré mi herramienta para terminar de lavar tu culo que aún está sucio y para limpiarlo mejor por dentro voy a poner mi pájaro dentro de ti para tallarlo y dejarlo bien limpio. Sí, tío Alberto. Nuevamente tomó mi cintura con el brazo de su hombre y volvió a poner la cabeza de su polla sobre mi trasero y me bajó nuevamente con más confianza, comencé a sentir toda esa polla deslizarse entre mis nalgas presentándose poco a poco con la ayuda de jabón que le facilitó mucho las cosas, así que continuó empujando hasta que estuve totalmente dentro, Sentí toda su polla entre mi trasero y también sentí perfectamente los pelos de su polla frotándose contra mis nalgas; no sé por qué, pero por primera vez en mi vida comencé a sentir una sensación deliciosa para mi edad. Hayyy Katherine Riveros viste como mi polla entró en tu culo mi amor!! Sí, tío Alberto. Cuando pensé que eso era todo entonces sin decir nada me agarró por la cintura y empezó a moverme arriba y abajo sobre su poronga uuufff No sé qué pasó en ese momento, ¡¡pero qué delicioso se sintió todo eso!! mis nalgas tan grandes y profundas casi se comieron todo el trozo de carne que tenía por polla, más de la mitad desaparecieron en mis nalgas que no tenían nada de niña y ahora entiendo por qué habían sido tan buscadas. Debo decir honestamente que fue una sensación nueva y exquisita para mí, sentí todo su deslizamiento caliente y duro entre mi trasero, desde el momento en que su cabeza fue insertada entre mi trasero pasó por toda mi línea y salió al final de mis nalgas para salir nuevamente por donde entró, Fue una sensación indescriptible y sobre todo me encantó por ser solo una chica, Él por su parte no paraba de moverme arriba y abajo por toda su polla, tal vez desde el principio había idealizado un plan para tener su polla metida entre las nalgas de una niña de 17 años y ahora lo estaba logrando. Me frotó la polla por todo el cuerpo con toda la libertad del mundo, me agarró por la cintura y me tiró hacia arriba y hacia abajo alrededor de su bastón una y otra vez mientras mis piernas se balanceaban con cada movimiento que hacía. Seguimos así durante mucho tiempo, su polla talló toscamente mis enormes mejillas, no dejó de acariciar todo mi cuerpo, sus manos con mucha experiencia recorrieron con gran detalle todo mi pecho plano, me pellizcaron los pezones, luego bajó por mi vientre, bajó por mis piernas hasta llegar a mis rodillas y regresó por mis muslos hasta llegar a mi coño acariciándolo en forma de círculos. Me sentí deliciosa todo eso, me tocó con mucha experiencia y libertad, no había duda de que sabía hacer disfrutar a una mujer, lo peor de todo era que este maldito anciano no estaba deleitando a una mujer, sino a una niña de solo 17 años, se notaba que amaba a las niñas y yo había caído en sus ricas redes.
Sentí que él estaba dentro de él cada vez que me daba empujones, cada vez que su polla adulta era devorada por la enorme cola de mi pequeña niña. No quería que eso terminara nunca, era gloria, sus dedos acariciaban deliciosamente todo mi cuerpo; tocaba mis labios vaginales con demasiada experiencia de arriba a abajo, a los lados, separaba mis labios poniendo sus dedos en medio de mi hendidura e incluso los ponía un poco en mi pequeña vulvita y desde atrás sentía su polla caliente moverse por todo mi culo. Eso fue el paraíso para mí mientras mi tío Alberto gemía y gemía, solo decía: Haaaaaa, haaa!! Haaayyyy Katherine Riveros ¡¡eres la mejor del mundo!! ¡¡Qué deliciosa mi pequeña niña!! Haaaaaa, haaa!! Así me enjabonó durante mucho tiempo, aunque no tenía por qué decirlo, más bien era todo lo contrario, ya me estaba follando sin necesidad de penetrarme, pero ya no me importaba, me sentía deliciosa y quería seguir disfrutando más de su polla metida entre mi trasero. Me agarró por los muslos abriendo más mis piernas y su polla entrando y saliendo groseramente de mis nalgas, muchos dirán que estaba sucia, pero me estaban disfrutando y estaba disfrutando de esa vieja y vergonzosa cola verde. Después de un rato de lavarme en el aire de espaldas a él, le quité el silbato y me dijo: Ahora Katherine Riveros ponte a gatas mi amor. Y entonces le obedecí con gusto, él colocó nuestros trajes de neopreno en el suelo, me colocó sobre 4 piernas encima de ellos y luego se paró detrás de mí y puso su polla en medio de mis pequeñas nalgas de niña lo enterró muy rico y los presionó con las manos para que mis nalgas aplastaran su polla como él quería y me frotó de nuevo por otro rato mientras sus bolas peludas me golpeaban, luego me dijo: Junta tus piernas Katherine Riveros y no las separes, yo voy a poner mi polla entre tus piernas y tú la aprietas muy fuerte. Sí, hombre. Y así lo hice, luego vi cómo entre mis piernas la cabeza de su polla se asomó y la frotó nuevamente haciéndome frotar mi coño. Vi cómo se movía entre mis piernas llegando hasta mi vientre; Entonces me dijo: "Para que quede bien, ahora vamos a limpiarlo desde el frente" Se levantó, me dio la vuelta y me llevó de nuevo como a una muñeca y dijo: "Abrázame como si fuera tu osito de peluche." Así lo hice, lo abracé por el cuello y puse mis patitas en su cintura, ahora estábamos uno frente al otro, pero él me llevaba; Agarró su polla nuevamente y la volvió a poner en el medio de mi trasero ensartándome completamente sobre ella, luego tomó mis dos nalgas con sus manos y continuó frotándolas por mí Sentí su polla deslizarse entre mi trasero cuando subía y bajaba, me movió de la misma manera agarrando mi trasero y abriendo mis nalgas con sus dos manos mientras su polla me tallaba el ano infantil. ¡¡Esto ya era un caos!!; Nadie fuera del complejo imaginó por error que la niña que hace unas horas había entrado en esa cabaña con su tío ahora estaba completamente desnuda y con la polla de su querido tío bien escondida entre sus enormes nalgas. Se colocó muy cerca de la cámara y me tuvo así ensartado en su pene durante otros 20 minutos, parecía que no lo pesé y me dijo: "Hermosa, te estoy lavando el culo con mi herramienta para que se vea muy bonito. ¿Te gusta que Katherine Riveros te lave así? "Sí hombre, además me llevas y siento cosquillas." ─ Que bonito mi amor, me encanta que te guste, me siento muy bonita en mi polla y a tu tío también le gusta eso, es muy bueno bañarte, a partir de ahora cuando me visites nos vamos a bañar más a menudo. "Sí hombre, me gusta sentir esas cosas bonitas contigo." — Sí mi amor y dime ¿te gusta mi polla? Así se llama el instrumento sexual masculino, solo que no debes decirlo porque es malo y si te escuchan decirlo, tu mamá puede castigarte y ya no podremos vernos. Respondí algo asustado. — No, tío Alberto, no se lo voy a decir a nadie y sólo lo diré cuando esté contigo — Está bien, pero dime Katherine Riveros, ¿te gusta? ¿Te gustó jugarlo? ¿Y te gusta cómo se siente ahora en tu culo? "Sí, si me gusta, es agradable y se siente bien" "Es bueno que te guste porque a partir de ahora haremos muchas cosas con él"
— Sí hombre, me gusta estar contigo y me diviertes. Luego empezó a hacer sonidos como: „Haaaa, da!! ¡Qué delicioso! ¡Qué rico mi bebé! ¡Tu culo es hermoso! ¡Aayyy qué delicioso! ¡Quiero venir! ¡Tengo que disfrutarte más! ¡No sé si será la última vez que Katherine Riveros esté contigo! ¡Qué deliciosa mi niña! Él me levantaba lentamente arriba y abajo tomándome por mi cintura, yo todavía abrazaba su cuello y con mis piernas a su cintura, me movía muy fácilmente, sentía su enorme garrote deslizarse desde el nacimiento de mi coño hasta el final de mi parte del culo, me sentía exquisita, lo disfrutaba al máximo, entonces me decía: "Mira cómo tu culo se come mi polla y esto quedará registrado para la posteridad" ¿te gusta Katherine Riveros? — Sí amigo y todas las cosas que dices son sucias, pero me hacen sentir bien en mi conejito y en mi trasero. — No dices conejo, deberías llamarlo panocha, pero como eres niña deberías llamarlo panochita, dilo varias veces para que lo aprendas.
Mi panochita, Mi panochita, Mi panochita... Así repetía para aprenderlo cada vez que me subía y bajaba con su duro y testarudo silbido. ─ Eso es lo que más me motiva, eres una niña tan pequeña montando y dejando que froten por todo tu hermoso trasero infantil la polla de pie de un adulto pervertido como yo, sabía que eras una niña coqueta y cuando te vi lo primero que adoré fue tu hermoso par de nalgas bebé, mi polla dejó de ver tus hermosos traseros, Tan desarrollada y grande para tu pequeño cuerpo, pero tan sensual y tan emocionante que cualquier hombre razonable sabrá que eres una perla de mujer, seguiré bañándote y grabando vídeos cuando vayas a visitarme a la escuela. — Sí, señor Alberto. Después de un tiempo más de estar en envergadura, el señor Alberto, a quien a veces llamaba tío, me dijo: —Ahora mi amor vamos a cambiar de posición porque estoy cansada y se acabó el jabón en mi polla, dime Katherine Riveros, ¿quieres ponerme más jabón en mi polla para que te siga lavando y podamos hacer otra posición? — Sí, tío Alberto. Solté mis patitas de su cintura, luego me bajé de su polla y me quedé allí parada, estaba loca, sabía que lo que estábamos haciendo estaba muy mal, ya que se me acercó en la escuela, me llevó al spa, me acarició en la habitación, me desvestí frente a él y finalmente puso su polla en mi trasero, Pero a mí no me importaba, en ese momento me sentía muy bella y me sentía amada, quería seguir disfrutando de los abusos de ese hombre pervertido que seguiría permitiéndole. Me sentí un poco extraño, por alguna razón me encantaba todo lo que me hacía el señor Alberto, en ese momento sentí un vacío entre mis nalgas como si necesitara algo y me dijo: Katherine Riveros, quiero que tomes mi polla con tus dos manitas y empieces a enjabonarla suavemente, luego te gires un poco hacia la cámara y digas: "Hola, soy Katherine Riveros, tengo 17 años y soy una niña muy sexy y me gustan las pollas de los hombres" Luego me agaché y tomé su polla con mis manitas y estaba súper caliente, le puse un poco de jabón y comencé a enjabonarla de arriba a abajo, puse mi cara de niña inocente y repetí el momento equivocado, me hizo repetir lo mismo hasta que lo dije bien. Entonces sólo diría: "Esto es súper caliente, me vas a matar niña, tu vocecita me vuelve loca, me revientan las pelotas" Ahora di: "Le sonreí al señor Alberto en la escuela porque me miró el trasero y me gusta que los hombres me acaricien" Lo mismo, repitió el texto hasta su satisfacción. Otras cosas que dije de tantas que él me hizo decir fueron: ─ Me gusta lavar la polla enorme de mi chico, y me gusta tocarla y meterla en mi culo y en mi coño sin pelo, soy una niña a la que le gusta sentir pollas grandes y adultas en mi coño y en mi culo, quiero sentir más pollas, me encantan y quiero aprender a chuparlas y sentirlas
Textos similares que no recuerdo me hicieron decir. "Ahora sigue enjabonándome la polla, pero como mi polla también tiene un agujero y hay que lavarla bien, ahora debes meterme la lengua." Le dije: "¿Pero cómo?" Entonces me dijo: "Saca la lengua y con la punta de la lengua la vas a meter en el agujero de la punta." No sabía si estaba bien, sabía que era algo sucio pero mi inocencia me hizo empezar a meter la lengua, se retorció de placer, luego me dijo: ─Creo que deberíamos probar algo diferente Katherine Riveros, deberíamos sacar lo que tiene dentro y deberíamos chupar para que limpie el interior, lo que deberías hacer es meter mi polla en tu boca y deberías chupar como si estuvieras tomando tu botella. "Sí, tío Alberto." Sabía que lo que iba a hacer también era algo malo, pero mi trasero y mi palpitaba de placer, así que abrí la boca y en ese momento el tío Alberto me agarró por la cabeza, dijo: "¡¡Abre bien la boca Katherine Riveros!! Abrí la boca y de repente me metió la polla en la boca, luego me hizo chuparla como si fuera mi botella, era demasiado grande para mi boca y no cabía todo, solo podía meter su hongo, luego me agarró la cabeza y empezó a follarme la boca. Me agarró la cabeza y me movió hacia adelante y hacia atrás una y otra vez, pero no me disgustó, me gustó todo eso, sentí su polla caliente y gruesa entrando y saliendo de mi boca, luego me dijo: Así que niña mía, ¡cómetelo todo mamacita!, ¡Qué deliciosa Katherine Riveros!, ¡Me chupas la polla deliciosa!, ¡Se nota que te gustó mucho la polla de tu tío Alberto! ¿Verdad, Katherine Riveros? Luego sacaba su polla de mi boca y respondía alegremente. — Sí, tío Alberto, me gustó mucho tu pene "Disfrútalo mi amor, es todo para ti." Luego abría la boca de nuevo y él me la volvía a meter. Estuvimos así mucho tiempo, ya me encantaba chuparle la polla, sabía que era algo sucio y aunque era muy espeso y no cabía todo en mi boca, pero si podía meterle la cabeza mientras mi tío Alberto no paraba de gemir, Todo lo que pasaba en esa cabaña ya era un caos total y si alguien de afuera nos veía decía que era muy malo, pero a mí ya no me importaba nada. Lo chupé lo mejor que pude, intenté meterlo por completo pero era muy grande y no me cabía todo; Me lo puso en las mejillas, luego me tomó por la cabeza con las dos manos y movió la cintura hacia adelante y hacia atrás colocando mi cabello a un lado, me lo sacó de la boca y lo comparó con mi cabecita Debo decir que mi cabecita medía lo mismo que su polla, luego me golpeaba la carita con ella, me palpitaba en la lengua y me la volvía a meter en la boca. Después de un rato sentí como si de repente comenzara a convulsionar, y luego comenzó a gritar muy fuerte y a gruñir y a decirme:
— ¡Hazlo más rápido Katherine Riveros!, ¡Sí, así mi amor!, ¡sigue adelante, sigue adelante!, ¡así mi pequeña niña!, ¡qué delicioso!, si tu mamá supiera lo que estamos haciendo, ¡me atraparía! ¡Qué delicioso! Tengo mucha suerte, tus profesores o todos tus vecinos, ¿qué pensarían de ti, una niña inocente e infantil con enormes nalgas a la que un caballero vergonzoso le enseña a chupar pollas!, ¡qué delicioso vengo!, ja, ja. Los sonidos de su hombre me asustaron, pensé que se estaba muriendo, pero en realidad el señor Alberto estaba disfrutando de una venida como nunca había disfrutado en su vida. Lanzó chorros de un líquido de su polla que sólo bebió de mí. Empecé a ahogarme, intenté tragar, pero era mucho y empezó a salir de mi boca una cosa blanca muy espesa, mi tío Alberto seguía lanzándome chorros que se escapaban de mis labios y también tragaba mucho, hasta que me dejó ir, comencé a toser y salió mucho de esa cosa blanca de mi boca, Agarró la cámara y apuntándome comenzó a decir: — ¡Mira cómo Katherine Riveros bebió toda su leche!
Me dijo que sonriera a la cámara y lo escuché, mirando a la cámara me reí con la leche en los labios y saludando mientras mi tío Alberto seguía grabándome, luego me dijo: — Amor mío, debemos dejar la otra posición por un rato, ahora tengo mucha hambre y no es precisamente tuya, ¿quieres comer? "Sí", dije. Dejó de grabar, me enjuagó el cuerpo, la cara y luego agarró nuestros trajes que estaban mojados y tirados en el suelo, me levantó y me llevó en brazos, le puse las piernas en la cintura y tomó mis dos nalgas y fuimos juntos a la habitación, dejó su cámara en el baño, Una vez en la habitación me subo a la cama, me seco, me volvió a poner el traje de baño cubriéndome con mi toalla e hizo lo mismo, luego abrió la puerta de la cabaña y fuimos a comer. En el camino sentí una sensación de ardor en la esquina del culo al caminar, también me sentí extraño en el coño y el culo, tal vez por todo el tiempo que mi tío me golpeaba y se frotaba la polla. Después de comer regresamos a una piscina no muy lejos y descansamos unos 15 minutos, eran más o menos las 3 de la tarde; en ese momento no podía dejar de pensar en todo lo que mi tío Alberto y yo habíamos hecho en el baño, él no me dijo nada, pero algo en lo más profundo de mí me dijo que todo lo que hacíamos estaba muy mal y que yo, Una niña de sólo 17 años, nunca debió permitir que un hombre mayor me tocara con total desvergüenza y sobre todo que pusiera su polla adulta en mis manos. Toda mi pequeña cola. Estaba pensando en todo eso hasta que de repente me acarició las piernas y dijo: "Katherine Riveros, es hora de volver." Se lo dije. —¡No, tío Alberto, quiero ir a la cabaña y lavarme por última vez, porque me prometiste que me bañarías cuando te visitara en el colegio!! — Está bien, sobrina, sólo porque me lo pides No podía creer lo que acababa de decir, yo, una niña de 7 años, estaba gritando para que esa vieja cola verde abusara de mí, así que no tardó mucho en agacharse, me llevó en sus brazos, y lo abracé y puse mis piernas en su cintura luego él puso su toalla cubriéndome y en el camino me agarró nuevamente por el culo con sus dos manos metiendo sus dedos en mi hendidura del culo tocando mi ano y mi coño con las yemas de sus dedos, solo le dije al oído: "Señor Alberto, me gusta mucho cómo me lava y me toca con sus cosas, me siento bien cuando dice esas cosas groseras que no entiendo, pero que me hacen sentir cosas bonitas en mi trasero y en el mío. "Está bien mi amor, vamos directo al baño" Se apresuró a ir a la cabaña y cuando llegamos... Se apresuró a ir a la cabaña; y cuando llegamos abrió la puerta y una vez dentro la cerró bien, se fue y tiró su toalla y fuimos directo al baño, una vez en el baño me levanté de sus brazos, se inclinó y sin preguntarme empezó a quitarse el traje con toda confianza y allí me desvestí Volvió a poner la cámara, instaló un nuevo casete y comenzó a grabar. Él me dijo: "Ahora mi hermosa niña Katherine Riveros monta pollas. Lavaré ese culito con mi gran polla. „Da!! Grité emocionado. Luego abrió el grifo de la ducha, el agua estaba fresca y muy sabrosa, me dijo: "Quítate el traje de baño mi amor, quiero que desnudes a tu tío y veas su polla que se pone así para ti, que está muy cachonda" Me agaché frente a él y comencé a poner mis deditos en los bordes de sus pantalones y comencé a quitarle el traje de baño que era solo esa braga blanca, era una morbosidad; mi tío me quitó la ropa y ahora yo era quien estaba desnudando a mi tío, su polla estaba estallando nuevamente, luego me dijo: "Enjabona tu adorable polla."
Así lo hice, agarré el jabón y comencé a enjabonarle la polla, ahora lo hice con más práctica, levanté mi manita de arriba a abajo, mientras con mi otra mano agarré sus bolas peludas; Me gustaba sentir en mis manitas su grandeza, su dureza, su calidez, su poder, la belleza del hongo rojo, ¡Qué pena tiene mi tío! pensó; De repente me dijo: "Ahora me toca a mí lavarte el culo y sentir con las nalgas toda la polla de tu tío de pie, darle la vuelta a mi amor" Me levanté y le di la espalda, él se paró detrás de mí y me tomó por los hombros, sentí su duro hierro en mi espalda, dijo: ─ Levanta tus brazos y tomate de mi cuello, cuando te lleve pon tus piernas hacia atrás y abraza mi cintura con ellas. "Sí, tío Alberto." Tan pronto como se agachó supe que el momento tan caliente y anhelado por mí finalmente había llegado, ya estaba ansiosa por tener toda esa polla de pie, caliente y dura metida entre mi trasero, que me frotaría deliciosa de arriba a abajo y que me haría su pequeña zorra y sin dudarlo levanté los brazos y agarré su cuello, Me tomó por la cintura y me llevó, y una vez arriba abrazó mi vientre con un brazo y con la otra mano agarró su polla y la colocó entre mis nalgas y me la metió lentamente, mmmm ufffff ¡¡qué delicia!! Sentí entre mi culo todo su enorme palo que estaba caliente y tenso y mi pequeña cola se lo comía con gusto. No entendía cómo era posible que yo, la niña de las nalgas que hace unas horas le había negado mi pequeño trasero a mi vergonzoso tío Alberto, ahora fuera yo quien con gusto le diera mi enorme par de nalgas y sobre todo estaba ansiosa por tener toda la polla de mi tío Alberto atrapada entre mis enormes nalgas. Entonces él continuó empujándome y puso toda su polla entre mis nalgas y cuando la tuvo bien metida y acomodada entre mis nalgas me dijo: — ¡¡Viste a Katherine Riveros cómo te comiste todo el culo!! Abrázame con tus patitas mi amor. — Ssssiiii. Luego lo abracé con mis patitas y cuando me abrazaron bien tomó mi cintura con sus manos y comenzó a moverme, oh, qué delicia, ¡qué delicioso fue entregarme voluntariamente a la enorme polla de mi tío Alberto!! Pensé que mientras me movía de un lado a otro, de arriba a abajo, no era lento como la primera vez, ya me movía muy rápido y por todo el baño se podían escuchar nuestros cuerpos desnudos chocando entre sí. Luego se acercaba a la cámara que la tenía estratégicamente bien ubicada y decía: "Me estoy masturbando con una niña de 7 años, qué delicia, esto es el paraíso, mira el culo de esta niña, es delicioso, es suave y terso, siempre es cálido, es duro, ¡es una niña!" Mira cómo se mueve su culo, mira cómo se desliza dentro de mi polla, mira, mira desde el frente, ¡¡ahora de perfil!! Él me llevaba y me ponía en un ángulo, luego en otro, pasaban minutos en esa posición levantándome y bajándome, luego nuevamente decía:
─ Miren señores que locura, siento como le late el ano, lo tiene delicioso, lo siento en mi polla cuando paso por su cabeza, quiere aplastarlo con sus nalgas, que delicioso me aprieta esta chica de 17 años, vean que a Katherine Riveros le gusta mi polla, le encanta montar en mi polla, ¿no les gusta Katherine Riveros? Entonces respondió: ─ Sí tío y siento tu polla que me frota muy bien el culo, también me siento bien en mis nalgas, así que apriétala hasta el fondo para sentirla mejor, lo que me dices me hace sentir que soy bonita, me gusta sentir lo tuyo, tu polla como te llama el tío Alberto. Y él continuó "Es increíble cómo la polla de este bastardo, un hombre de cincuenta y cinco años, que se folla a sus nietas, ama a esta precoz nalgona, ¡¡a este vergonzoso hombre le encanta ponerle la polla a una niña tan pequeña!! Disfrutaba de mi trasero empalado en su enorme polla, se masturbaba delicioso con mis nalgas de Jennifer Lopez y mi coño sin pelo, también hermoso e hinchado, gemía, decía cosas sucias, me decía cosas, hablaba de su polla en mi coño y el culo de mi chica, era como si se estuviera volviendo loco y me arqueaba más por lo delicioso que me sentía, deteniendo todo mi culo para que pudiera seguir disfrutándolo, ya que yo también me sentía deliciosa con todo lo que me hacía y decía y quería sentirlo muy bien, lo disfruté sin entenderlo, para mí fue algo nuevo y muy rico. Así que seguí dándole mi culo y mis mejillas torneadas y voluminosas que llevaba en las nalgas. Con mucho gusto se las di a su enorme polla, sentí el sabor de su gran cabeza cuando empezó a entrar en mis nalgas y desaparecer en ellas, me sentí deliciosa, me estaba convirtiendo en una chica adorando pollas adultas. Estaba súper emocionada, me encantó todo lo que pasó dentro del baño, me sentí deliciosa toda su polla dura y cabezona cuando se enterró deliciosa entre mis nalgas de niña-mujer. Entonces él me movía de nuevo muy rápido y comencé a escuchar plaf, plaf, plaf, plaf, plaf!! y cuando terminaban los aplausos lo hacíamos juntos ¡¡Hhhhaaaaa!! Y otra vez, plaf, plaf, plaf, plaf, plaf!! ¡¡Hhhhaaaa!! Esto fue gloria para mí, a mis tiernos 17 años ya disfrutaba de la delicia del sexo con un hombre mayor que sabía disfrutarme y que yo disfrutaba al máximo. ¡Qué locura! La polla de Don Alberto, un hombre de 55 años que también abusaba de sus nietas, por eso ya no lo visitaban, me estaba follando el trasero muy rico y entonces la polla de su hombre después de cruzar todo el horizonte de mis nalgas rozó mi pequeño e inexistente clítoris, sentí como él lo rozó, apareció y desapareció entre mis piernas saliendo de la parte delantera de mi coño. Nuevamente pasaron unas dos horas, no se cansó, fue sorprendente, ya me dolían las piernas, pero como era pequeña podía soportar más, tal vez por toda la lujuria que tenía no quería desperdiciar un minuto de ese placer infinito que le estaba dando una chica de 17 años. Así que continuó golpeándome durante mucho más tiempo, subiéndome y bajándome en todo lo suyo con gran libertad. Para mí fue gloria, me sentí como si estuviera en las nubes y mi tío Alberto no paraba de gemir, decía cosas sucias. Nos quedamos así mucho más tiempo hasta que me dijo: — Ufff Katherine Riveros ¡No lo soporto más, quiero venir!! ¿Seguirás bañándote conmigo cada vez que me visites en la escuela? —Sí hombre, todos los días cuando salga iré a bañarme contigo. — Que bien mi amor, ahora te daré tu leche caliente mi amor. — ¡¡Sí hombre, dame toda mi leche!!
No sabía que era la leche lo que dijo mi tío Alberto, pero imaginé que era ese líquido blanco que había salido de su polla cuando me lavó la primera vez. Cuando se estaba preparando para terminar me agarró fuerte por la cintura y comencé a moverme muy rápido, luego comencé a escuchar el sonido de mis nalgas chocando con sus bolas peludas por todo el baño, comencé a sentir su polla fusionándose con mis nalgas; Luego empezó a burlarse y de repente gritar: — ¡Jajajajaja! ¡Mmm! ¡Qué delicioso! ¡Qué delicioso vengo! ¡¡Ya voy!! Hayyy Katherine Riveros ¡ya voy! ¡Toma toda tu leche! ¿Quieres que Katherine Riveros venga a verme ya? — !!! Da!! — Ufff Katherine Riveros, ¡¡toma toda tu leche mi amor!! Uuuyyyy que rica mi niña, mmmm que riiiicooo, haaaa, haaaa, ohhhh, ufffff que delicia, aaaahhhh, hhaaayyy como riiiicoooo, toma toda tu leche miii amoooor!! Sabía tal vez por naturaleza o porque lo vi por primera vez que mi tío Alberto se sentía delicioso cuando salió ese líquido, entonces comencé a sentir calor en lo más profundo de mis nalgas ese líquido que no sabía qué era, pero sabía que le daba a mi tío un enorme placer. Nuevamente estaba llevando a mi tío Alberto a la gloria dejándolo entrar en todo mi trasero llenándolo completamente con toda su leche caliente, sentí como palpitaba y con cada palpitación que daba inundaba cada vez más mis nalgas con ese líquido caliente. Nuevamente salió bastante y de mi trasero cayó al suelo mientras mi tío Alberto me besaba el cuello con gran pasión. Cuando terminó me dijo: — Nunca pensé que mi sueño se haría realidad, tú mi niña de segundo año, soñé con hacer esto contigo desde que te vi, sabía que eras una niña muy sexy, me alegro que te guste esa mi polla en tu coño y lo más delicioso son tus hermosos pantalones cortos. Le pregunté: —¿Es malo lo que me haces, tío Alberto? —No Katherine Riveros, esto es lo más hermoso del mundo, dile adiós a la cámara. Dile: "Adiós niña, mi tío Alberto y yo jugaremos más tarde" Y así lo hice con mi voz i —Adiós pequeña cámara, por hoy no vamos a jugar, pero mi tío Alberto y yo jugaremos más tarde. Me bajo de su polla y vuelvo a lavarme el cuerpo, luego apago la ducha y nos dirigimos a la habitación desnudos y mojados y allí me seco, me vestí como si hubiera salido de mi casa y salimos de la cabaña como si nada hubiera pasado. Cuando salimos de la cabaña el spa ya estaba semivacío, casi no había gente y ya empezaba a oscurecer mientras otras familias ya se marchaban. De regreso a mi casa me dijo: —Es mejor no decirle a tu mamá que nos hemos bañado juntos y jugado. —No, tío Alberto, no te voy a decir nada a ti ni a nadie tampoco. — Que bueno mi amor, este será nuestro secreto y cuando vayas a visitarme al colegio seguiré follándote muy bien. —Sí, tío Alberto, quiero que me bañes todos los días y me laves el trasero y el mío con tu polla. — Sí, mi amor. Sabía o inconscientemente algo me decía que lo que había hecho y permitido al señor Alberto era algo prohibido, y eso me emocionó a pesar de mi corta edad.
Cuando llegamos a casa me entregó a mi madre, hablé un rato con ella y ella le agradeció por haberme llevado a distraerme, él agradeció a mi madre por su confianza y le dijo que a partir de ese momento me cuidaría mejor, ya que me adoraba y sentía por mí como una verdadera sobrina. Se despidió de mí y cuando vi que nadie nos veía le di un beso al que él también correspondió, le pidió permiso a mi mamá para quedarse un rato después de la escuela para quedarse con él y ella aceptó. Esa misma noche no pude dormir cuando recordé todo lo que el señor Alberto había hecho conmigo, también lo que me dijo cuando me frotaba la polla entre las nalgas, eso me hizo pensar que me había gustado el juego de mi tío, aunque no podía entender mis sentimientos era algo que había permitido y, sobre todo, me había encantado. Después de lo que pasó en el spa no fui a visitar a mi tío Alberto por culpa, miedo o lo que sé, pero una semana después una vez que las cosas se normalizaron quise tener esa polla en el trasero así que fui a visitar a mi tío Alberto cuando terminaron las clases escolares. Cuando lo vi estaba barriendo el patio y tan pronto como me vio apareció una sonrisa en su rostro, dijo: Katherine Riveros, tengo algunos regalos para ti y quiero que los veas. Me llevó a su casa y una vez que llegamos y entramos cerró bien la puerta y fuimos a su dormitorio, allí sacó una bolsa de su armario y empezó a sacar ropa muy fina y fina, no sabía qué era, pero me parecieron preciosas. Él me dijo: —Te compré esta ropa para que mi Katherine Riveros pueda empezar a modelar, ¿quieres empezar hoy? Me sentí encantada, emocionada y aceptada, me dijo: —Quítate la ropa, te voy a ayudar. Me puso en la cama y comencé a quitarme la ropa, mientras me quitaba la blusa y el sujetador, mi tío Alberto me ayudó a quitarme la falda, la ropa interior y los calcetines, me quitó toda la ropa escolar que llevaba puesta y me desvestí por completo, me dijo: —Te voy a vestir muy sexy, porque tienes un cuerpo muy cachondo y una niña como tú puede brillar mucho con esta ropa. Ella me puso un par de pequeñas medias de lycra negras, un pequeño resorte que ahora sé que se llama liguero, una tanga negra translúcida que mostraba mis nalgas enteras y detrás de todas, y una parte superior semitransparente, luego para rematar se puso unas pequeñas pantuflas que me dijo que eran de princesa, No sabía cómo usarlos ella me dijo que luego me enseñaría a caminar con ellos. Luego sacó su cámara de vídeo y me dijo: — Mi amor debes posar porque voy a enviar este video a unos amigos que tengo en una agencia de modelos y seguro que les encantará. Luego se acercaba y me grababa de cintura para abajo, me daba la vuelta, me acostaba en la cama y decía: — Abre las piernas. Y entonces le obedecí, los abrí y le mostré toda mi calva que se veía debajo de mi tanga, me dije: — Ahora date la vuelta y detén el culo, tu hermoso culo Katherine Riveros. Luego arqueé mi cuerpo y detuve mi trasero cuando él me lo pidió. Después de un rato de seguir mostrando todo mi cuerpo con esa ropa, me abrió las piernas, me levantó el culo y acercó su cámara a mis nalgas, después de mucho tiempo me dijo: —Ahora vamos a actuar como en las películas. Luego dejó su cámara en un lugar donde los dos saldríamos muy bien, se subió a la cama y me dijo: —¿Está lista mi pequeña niña? Le dije emocionado:
— Katherine Miriam Riveros: Sí. ¡¡Soy tu pequeña puta metamelaa!! ¡¡Metelo dentro!! Más adentro!!.. . Inside!! --hahahahahaha!! Que si mi amor es mejor, a partir de hoy te conviertes en mi mujerrrrr!, mi mujer!, mi y en todas sus letras!! --¡Sí, papi! Yo soy.... Foarte.... hoteeee!! ohhhhhh ri... Cooooooooo!! --Jajajaja voy a seguir rompiéndote el culo hasta que te desmayes por placer pequeña zorra, jajajaja!! --Da!! ¡¡Mi amor!! Sígueme, maldito ri... Cooooooooooooo!!!! !!.. . sí, sí... ¡¡así que!! Asiiiii!! Te rog continuă!!.. . sigue comiéndolo porque voy a venir por el!!.. . Mmmmmmm....que delicioso!!.. . ayyyyyyy!!.. .que delicioso --Ahhhhhhhhhhh!!!!!!!!, hh ohhhhhh!! ohhhhh!! 3838 6 64174 3 Leave your commentSign Up and leave comment
Last stories by cielo |
|
© 1997 - 2026 Erotom.com
|
|